Los 44 centros privados que hay en Vigo tienen previsto acoger a 20.559 alumnos y los públicos a 15.860 durante el próximo curso. Esto significa que el 55% de los padres elegirán la enseñanza privada. Sin embargo, desde la patronal se señala que los centros privados no aparecen en las guías que edita la concejalía de Educación donde se detallan las características de todos los centros públicos. Marta Toyos, asesora jurídica que la Asociación de Centros Privados de la Provincia de Pontevedra, una de las asociaciones que agrupa a unos 40 centros de Vigo y su área afirma que «nos sentimos discriminados» y Pedro Matas, vicepresidente de la entidad apunta que «nosotros pagamos impuestos al Ayuntamiento como todos los demás ciudadanos y sin embargo los centros que elijen la mayoría de los padres no aparecen en ningún catálogo». Además de ACEP, existe otra patronal que se llama Educación y Gestión que agrupa a los colegios pertencientes a órdenes religiosas. En esta organización está, por ejemplo el colegio Apostol Santiago de los jesuítas, que es, con diferencia, el colegio que tiene más demanda entre los centros concertados. En el próximo curso acogerá a 803 alumnos de educación infantil y primaria y a 476 de ESO. Esto sin contar a los de primero y segundo de bachillerato que no son cursos obligatorios y no aparecen en las estimaciones de la consellería de Educación. Otros demandados Tras el centro de jesuítas otros colegios con gran demanda son el de la Compañía de María, Amor de Dios, Miralba, Martín Códax, entre otros. A la hora de elegir centro es importante conocer el horario: muchos optan por la jornada continua y otros por la partida. También es básico saber si disponen de servicio de comedor y de transporte escolar. Estos dos conceptos encarecen mucho el gasto educativo de las familias. Dada la situacion del mercado laboral y los trabajos de las parejas, el servicio de comedor es cada vez más frecuente. Sólo hay diez centros de Acep, de los 40 afiliados que no tienen este servicio de comedor. En la enseñanza pública apenas cuatro colegios no disponen de comedor. Dada la escasez de alumnos los colegios se promocionan para no tener que cerrar aulas al año que viene. El colegio Montecastelo aprovechó los exámenes de selectividad para dar a conocer sus ciclos formativos superiores, en el de desarrollo de productos electrónicos los alumnos diseñan desde robots a máquinas para cortar granito o ascensores. El centro mantiene convenios de practicas con 31 empresas, entre ellas PSA, Viza Automoción, R, GKN Indugasa, Gestamp o MGI Courier, entre otras. Los alumnos del colegio Marcote que realizan el ciclo de Imagen y Sonido también realizan prácticas en empresas de comunicación de primera fila, entre ellas La Voz de Galicia. La matrícula en esta especialidad formativa cuesta unos 400 euros mensual. Los centros privados tienen la ventaja de que las huelgas son prácticamente inexistentes. A lo largo del pasado año en los centros públicos se produjeron numerosos paros con motivo de la guerra y del Prestige. Sustituciones Uno de los grandes problemas de los centros concertados son las sustituciones. Si una profesora se queda embarazada y coge una baja por maternidad su sustituta no va a estar en condiciones de igualdad. A los profesores sustitutos se les despide en julio y agosto. Esto lo hace la consellería para ahorrarse dinero. El sustituto no tiene derecho a vacaciones y va a salto de mata, de centro en centro, donde le van llamando. Muchos de estos profesores demandan al centro educativo que tiene que enfrentarse con un pleito provocado por la actitud de la administración. Otra consecuencia derivada de la falta de recursos es que los fondos para los programas de garantía social están congelados. Estos programas están dirigidos a los malos estudiantes, con el objetivo de que a través de una formación basica de 39 horas obtengan una especie de capacitación laboral para lograr un puesto en el mercado de trabajo. José Álvarez Carpintero, director del Colegio Vigo de Redondela, uno de los pocos centros que imparte programas de garantía social pone de relieve la importancia de tener una adecuada financiación para poder hacer frente a los programas. En general los colegios concertados sostienen que ellos salen más baratos a la administración que los colegios públicos puesto que con menos dinero tienen que lograr unos resultados similares o mejores. Entre los concertados existe una enorme variedad: el Castelao sólo imparte ciclos de grado medio y programas de garantía social mientras que el colegio San Miguel 2 tiene una amplia oferta educativa que arranca en la educación infantil, pasa por el bachillerato y acaba en los ciclos superiores.