Reválida y división de alumnos

La Voz

SELECTIVIDAD

La creación de tres itinerarios diferentes a partir de 3º de ESO, cada uno de ellos orientado a continuar el bachillerato, la formación profesional o a prepararse para la inserción laboral, es uno de los puntos más polémicos del proyecto de ley, ya que, según sus detractores, divide a los alumnos en función de su rendimiento académico, o lo que es lo mismo, entre listos y tontos. Otro de los aspectos más conflictivos es la reinstauración de la reválida, llamada por la ley como Prueba General de Bachillerato. Este examen será imprescindible para obtener el título. La normativa elimina la selectividad, pero también es cierto que los alumnos que quieran entrar en una carrera tendrán que superar la reválida y la prueba de acceso que establezca cada universidad, en un doble proceso.