Cuando la noche se torna duermevela

La Voz

SELECTIVIDAD

JOSÉ PARDO

Casi novecientos alumnos de Ferrolterra se enfrentan desde ayer a los exámenes de Selectividad

13 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Rostros ojerosos, flojera en las piernas y apuntes de mano en mano. Son sólo algunas de las pinceladas de la estampa que ayer dibujaron, durante la primera jornada de la Selectividad, los casi novecientos alumnos de la comarca que se enfrentan a las pruebas en los campus de Esteiro y Serantes. A mediodía, con dos exámenes saldados ¿el de Filosofía e Inglés, para los de COU, y los de Gallego y Castellano, para los de la Logse¿, los nervios ya no apretaban tanto. Fátima, alumna del bachillerato tecnológico del Marqués de Suanzes, exhibía una sonrisa de satisfacción: «Foi bastante doado; os exames que nos poñen no instituto son máis difíciles», aseguraba la estudiante. Otros alumnos, como Tamara, se quejaban de la falta de tiempo para recuperar fuerzas: «Sólo nos dan treinta minutos de descanso entre examen y examen y dos horas para comer». A ella, como a las amigas que ayer la acompañaban, no le parece que el sistema de acceso a la Universidad sea justo. «A Selectivididade ¿sentenciaba Fátima¿ é unha porquería». Aunque tampoco les convence demasiado la futura reválida. Por delante les quedan otras dos jornadas de exámenes. Más café. Y otras tantas noches de duermevela.