S. BASTERRECHEA / R. CASTRO LOS TESTIMONIOS Anxélica Rendo, profesora que pasó la reválida «Hai tantos anos que case nin me lembro». Anxélica Rendo, profesora de inglés y jefa de estudios del instituto Zalaeta, hace memoria. Mira por donde, no superó la reválida. Esta maestra pasó las reválidas, en plural. Un total de tres exámenes esparcidos durante los sesenta. «Asustaba, pero non era traumática».
05 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Cuando Anxélica era más pequeña que los chavales a los que ahora da clase, de 12 y 13 años, se encontró con el primero de sus exámenes. También tenía parte oral. «Tiñamos unha proba externa que se facía ós dez anos e que era para ingresar no Bacharelato», cuenta. Después vinieron otras dos: la elemental, cuando contaba trece primaveras, y la superior, con 16. Para ser maestra de nuevo necesitó hincar codos y dejar atrás otra reválida. «Eran constantes», dice. Anxélica, 51 años ahora, reconoce que no tiene idealizada su época de bachiller. «Non a teño por maravillosa nin dura», señala. «A reválida asustaba un pouco, é certo, pero non era traumática», añade. Claro que, como se apresura a matizar, «eu era unha boa estudiante». Era, apunta, como la selectividad. Tan parecida que los exámenes también se hacían por grupos de materias. «De ciencias, letras e outro que non recordo», dice. Lo que sí se le viene a la cabeza a esta maestra son los casos de «mala sorte». «Podías ter un mal día. Eu suspendín un grupo, pero o recuperei». Sin preparación especial Anxélica cuenta que no tenían «preparación especial para o exame» y que la calificación obtenida no marcaba tanto el futuro de los aspirantes. «A nota non te condicionaba para entrar nunha determinada carreira. Só tiñas que aprobar, pero logo o tema era se podías costearte os estudios», afirma. Porque, como recuerda la profesora, «as circunstancias sociais non eran as mesmas». En su época de bachiller, la enseñanza no era obligatoria. En los pupitres sólo se sentaban «os fillos da burguesía. Do campo, os que podían. Xa había unha selección natural», explica. «Todas as reválidas, de antes e de agora, acaban sendo selectivas: quen a supera toma un camiño distinto dos que non o fan». A Anxélica la prueba resucitada por Educación no acaba de convencerla. «Non hai datos suficientes para dicir que é a solución. É máis necesaria unha homoxeneización no que se lles esixe ós alumnos, nos programas entre comunidade».