También destaca la iglesia de San Fiz, con su planta de cruz latina
01 ene 2026 . Actualizado a las 05:05 h.No es necesario romperse la cabeza pensando en cómo intervenir en un entorno determinado y crear y dar vida a un espacio que cualquiera pueda considerar encantador. El respeto por la naturaleza es el mejor consejero, y un ejemplo se halla en la Carballeira do Souto, arreglada por los vecinos de la asociación O Souto hace unos años, entre el 2000 y el 2004. Esto es el municipio de Vedra, carretera a la derecha desde el final de la recta de A Susana, a su vez en la Nacional 525 hacia Ourense.
La carballeira está dividida en dos partes por un acceso a la iglesia que se alza al fondo, la de San Fiz de Sales, y a unas viviendas. La parte de la derecha se ve más cuidada, más arreglada, con más detalle y albergando un cruceiro con pousadoiro y parque infantil con buena apariencia (el suelo necesita unos mimos).
El cruceiro, si bien carece de inscripción y fecha, puede presumir de alto y de su gran conjunto escultórico tanto en la parte superior (en el anverso, Cristo crucificado con la cartela de Inri; en el reverso, la Dolorosa) como en ese capitel que muestra cuatro figuras a su alrededor: san Julián, la Virgen con el Niño, santa Ana con la Virgen y un san Antonio. Tres escalones y una basa dan paso a un varal que primero es cuadrado, luego octogonal y arriba vuelve a ser cuadrado.
La otra parte de la carballeira, la de la izquierda, es mucho más grande y extensa, lo que genera la impresión de que el visitante se adentra en un auténtico bosque que, en efecto, continúa más allá y con un tono feérico. Rezuma más naturaleza sin domesticar -aunque sea una falsa impresión- que su compañera, pero igualmente en excelente estado, limpia y siempre agradable.
Y ya de estar allí, no viene mal echar un vistazo a la iglesia de San Fiz con su planta de cruz latina, de gran volumen, barroca del siglo XVIII contando con que no se descarta que se levantase sobre una anterior, lo cual no sería la primera vez que sucede en Galicia. La decoración se concentra en su fachada, y llama la atención el original viacrucis alrededor de edificio. Lamentablemente suele estar cerrada, pero si hay suerte y resulta posible entrar merece la pena admirar su retablo principal, también barroco, y el de Dolorosa, clasicista.
Coordenadas
42°48’29’’N 8°29’31’’W