Sol de medianoche

| SANTIAGO GARRIDO |

VAL DO DUBRA

PASABA POR AQUÍ

14 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

NUNCA HE estado en el Polo Norte o cercanías, por lo que no he podido ver el famoso sol de medianoche, ése que cuando son las doce parece que es la hora de las tapas. Es cierto que a veces, en invierno, por Val do Dubra, uno pasa en el coche y lee temperaturas de hasta -5 grados centrígrados, pero es a oscuras y así no vale. Estos días, cuando los claros lo permiten, uno tiene luz radiante a las once de la noche o más y se hace a la idea de que viaja. Aunque sea con los sentidos. Hay tal festival de olores, excitados por la calor, que podrían presentarse a un concurso. Y una exquisita filarmonía musical, de cantos de pájaros y roces, para la que se precisaría un traductor y así enterarse de lo que ocurre en el sub-mundo. Digo esto, en fin, respirando profundo con la luna llena bajo la que se fraguaron alcaldías, porque la política se ha acabado. Y viendo como alguno ha encontrado ya su sol de medianoche.