NORMAS

La Voz

TEO

EMMA ARAÚJO VOX POPULI

16 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La política parece haberse vuelto del revés. Será que las elecciones están cada día más cerca y hay quien quiere ganar puntos ante Fraga para una posible sucesión. Quizá por eso la trastienda está demasiado revuelta. Cuando todavía crujen los argumentos del Partido Popular por la suspensión de las normas urbanísticas de Teo, se repite la misma historia en Oroso. En este caso, por muchas ataduras de manos que se pongan al nuevo alcalde, confirma que a ojos de Política Territorial siete años de gobierno del Partido Popular han servido para engordar las imágenes del feismo urbanístico a las puertas de Compostela. Ahora resulta que las normas urbanísticas de Oroso son tan engorrosas que no hay quien las entienda. Eso sí, a alguien le debieron parecer lo suficientemente buenas para darles el visto bueno en su día, aunque fuese en 1992. Aunque a veces se utiliza el eufemismo de la evolución para hablar de la vejez, bien es cierto que la reflexión que da el paso de los años sirve para mejorar muchas cosas. El problema es cuando el punto de partida recibe los calificativos de obsoleto y engorroso, demasiado contundentes para referirse al plan de desarrollo de todo un pueblo. La máquina del tiempo solo sirve en las películas. Por eso hay que afinar, hoy y en el 92. En Oroso no lo hicieron hace una década. ¿Por qué ahora? redac.santiago@lavoz. com