El Concello pone en valor las masas de dos parcelarias plantando tres variedades de ese árbol autóctono
08 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Llevaban varios años viendo pasar el tiempo con más pena que gloria y en cuestión de otros tantos serán lugar de recogida de frutos para todos en Santiso. El Concello se ha propuesto sacarle rendimiento -no económico- a las masas de terreno que le quedaron en propiedad en dos concentraciones parcelarias impulsando la plantación de un árbol autóctono: el castaño. En tres variedades diferentes se han plantado más de trescientos ejemplares en fincas que son de titularidad municipal tras la redistribución de tierras en Arcediago, Santiso, Rairiz y Mourazos, por un lado, y en Pezobre, por otro.
En una parcela pública situada al paso de la carretera que discurre por ese núcleo parroquial concluyeron ayer dos operarios la plantación de castaños después de poco más de un mes de faena. «Plantamos unha variedade temprana, outra tardía e unha castaña grande que hai intermedia», cuenta Ricardo Nouche, uno de los trabajadores, quien también explica que «todas as variedades son autóctonas pero melloradas; son resistentes ás enfermidades que, como a tinta, normalmente aquí en Galicia viñan secando o castaño». Apunta consultando con su compañero Antonio Carneiro que «en tres ou catro anos, máis ou menos, empezarán a dar castañas». La primera recogida «depende moito do terreo». Si es bueno, «adelanta un pouco máis a produción e se é un terreo máis cativo, atrasa sempre un pouco», afirma con lógica. ¿Y cómo es el terreno en el que se plantaron los castaños en Santiso? Comenta Ricardo Nouche que en las siete fincas revalorizadas con la plantación «hai algo de todo, algunha finca que é moi boa e outras que non son tanto, pero é un terreo bastante bo para o castaño».
Utilidad definida
A la espera de que en unos añitos puedan recogerse las primeras castañas, el alcalde de Santiso, Manuel Adán, ya expresó su satisfacción y no solo «porque é unha plantación que os veciños poderán utilizar». También porque «temos todos os anos unha razón para desbrozar e manter limpas unhas parcelas que estaban aí sen ter unha utilidade clara», afirma el regidor.
La apuesta por una plantación responde al hecho de que «son masas que practicamente non teñen máis orientación posible que a forestal», explica Adán, que defiende el «afán non de produtivismo, senón de conservadorismo e medioambiental» de una iniciativa con la que «queremos potenciar, na medida do posible, planta autóctona». El proyecto tendrá continuidad en masas públicas de concentraciones parcelarias en marcha.