Los gigantes y cabezudos triunfan ante niños asombrados y mayores divertidos
25 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Santiago vive con ritmo frenético las Festas do Apóstolo. Sin casi descanso, las actividades inundan cada rincón de la ciudad ofreciendo entretenimiento y diversión a vecinos y visitantes. El ambiente festivo tenía reservado un hueco para los pequeños, y no tan pequeños, de la casa en el mediodía de ayer.
La praza da Quintana, como cada 24 de julio desde el siglo XVII, de cuando datan las primeras referencias, volvió a acoger el encuentro entre gigantes y cabezudos. «Eu veño todos os anos. De pequena traíanme os meus avós e agora traio eu aos meus netos», relata una asistente. Un turista comenta que «en España hay mucha tradición en este tipo de espectáculos».
Al mediodía, con las escaleras abarrotadas y la plaza prácticamente llena, los gigantes volvieron a hacer su salida de la Catedral. Poco después, se unió a la fiesta, a ritmo de gaitas, una animada comparsa de los cabezudos. Mientras los ocho gigantes descansaban en un lateral y eran el foco de flashes y de la curiosidad de niños y mayores, los cabezudos hicieron las delicias del público con sus bailes.
«Venimos con los niños para que se acerquen y se saquen fotos con ellos y vean lo que hay dentro», explica una vecina de Compostela. Los pequeños, entre asombrados y maravillados, se acercaron temerosos a descubrir los secretos de los gigantes. «Pero si no hay nadie dentro», comentó uno de los pequeños tras sacarse una foto con una de las enormes figuras.
La única pega a este encuentro es lo poco que se dejan ver los gigantes en Compostela. «Solo los sacan una vez al año, y es una pena. Los niños disfrutan mucho. Nunca hemos entendido muy bien el porqué», afirmó una asistente. El grupo de cabezudos volverá hoy a desfilar con sus bailes por la ciudad.