«Bailamos piezas del siglo XIX»

Julia Muñiz SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

GONZALO IGLESIAS

Los cabezudos, que salen hoy con los gigantes, danzan desde 1879

24 jul 2012 . Actualizado a las 11:20 h.

Habla el alcalde de Santiago de Compostela, no Ángel Currás, sino el que lleva más de 30 años amenizando las Festas do Apóstolo. Se trata de uno de los ocho cabezudos que esta mañana, a las 12.00 horas, realizarán su habitual comparsa desde el Obradoiro hasta encontrarse con los gigantes en la plaza de A Quintana. El alcalde es el encargado de encabezar la comparsa, con su pareja la Manola y los seis cabezudos restantes hacen extravagantes bailes acompañados por ocho músicos. Los cabezudos compostelanos llevan realizando este paseo desde el siglo XIX, antiguamente eran los niños del hospicio los encargados de esta tradición, pero cuando este cerró se creó la Asociación Rancho de Cabezudos, que junto con el Concello organiza cada año esta tradición.

El alcalde de cartón explica que era una pena perder una de las comparsas de Cabezudos más importantes de Galicia por lo que la asociación quiso recuperar las cabezas originales. Al investigar se dieron cuenta que las que exístian databan de los años 40, compradas por catálogo a Zaragoza. Por este motivo decidieron encargar unas nuevas, hechas en Galicia por Manuel Méndez y Kukas. Estas máscaras gigantes, realizadas en fibra de vidrio, se sujetan al cuerpo por medio de unas correas de cuero y permiten ver a quien se las pone, no por los ojos del cabezudo sino por su boca. Cada miembro de la comparsa tiene su cabeza, nocambian año tras año porque cada uno tiene su coreografía. El peso y el calor hacen difícil la labor de quien las lleva: «Ao principio non a notas pero cando pasa o tempo... como faga calor, sudas e faise difícil»

El objetivo principal de la asociación es mantener esta tradición, por eso conservan bailes y canciones que datan de finales del siglo XIX como los fuelles. De todos modos esto no les impide incorporar nuevas piezas «Fai dous ou tres anos incluímos a Cucarcha no noso repertorio» explica el alcalde. Una tradición que no se mantiene es la de pedir limosnas. Antes se bailaba delante de las casas de las autoridades y los chicos de la inclusa pasaban el saco para recibir una compensación por el entretenimiento. Hoy en día la comparsa se conforma con los aplausos y risas del público, aunque si la economía sigue como hasta ahora van a tener que optar por pasar el cepillo.

Hace dos años reapareció la Coca, un dragón mitológico que escupe fuego y humo y acompaña a los cabezudos hasta A Quintana, donde tiene lugar el primer encuentro con los gigantes. Todos ellos se unen para dar tres vueltas a la plaza entre bailes y danzas. Más adelante, en la plaza do Toural, se realiza el encuentro pequeño, donde se vuelven a dar cita todos los componentes de las comparsas.

Solo se puede disfrutar de este espectáculo en las Festas do Apóstolo y, desde hace unos años, también en las de la Ascensión, así que los que se lo pierdan tendrán que esperar hasta mayo para poder disfrutar de esta tradición compostelana centenaria.