14 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
En el 2011, si las obras van sobre ruedas, los accesos a Santiago van a ser una maravilla: amplios y fluidos. Por el norte y por el sur, los atascos serán un desquiciante recuerdo. Desde Conxo hasta la plaza de Galicia, como flechas por el túnel de Galuresa, y las horas punta en los accesos al polígono del Tambre, todo un lujo. Ya falta menos. Paciencia.