La vuelta a las aulas después de los treinta

Uxía López Rodríguez
Uxía López PADRÓN

PADRÓN

En directo | Más de 25 padroneses acuden a clases nocturnas para obtener el graduado El plan de formación, que se imparte en los bajos de la piscina de la villa, ya ha beneficiado a 335 personas desde 1993

26 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Coger un libro de estudio 15 o 20 años después de dejarlo cuesta y más a partir de cierta edad. Aún así, en Padrón hay quien se decide a hacerlo a los 30, 40 e incluso más años, movidos por la necesidad de obtener el título más básico, actualmente el de graduado de ESO, de cara a realizar cursillos «interesantes» en las profesiones que desempeñan, mejorar el contrato laboral o, simplemente, retomar estudios abandonados. En esta situación u otra similar están los 26 alumnos que desde principios de noviembre asisten de lunes a jueves, y de 9 a 11 de la noche, en un aula de los bajos de la piscina de Padrón, al curso de obtención del graduado de secundaria, una actividad fija desde 1993. Desde entonces, han pasado por los distintos cursos un total de 335 personas de distintas generaciones, desde los más jóvenes con 17, 18 y 19 años hasta los de 30 y 40 e incluso más de 50, en el caso de una alumna del año pasado. Para los más jóvenes, representa una segunda oportunidad para hacer lo que en su momento desaprovecharon y que ahora, cuando se asoman al mundo laboral, necesitan y demandan. En este caso están, por ejemplo, Patricia Noya, de 18 años, y Adrián Mouriño, de 20, de la parroquia de Carcacía. Pero también hay madres de familia, con hijos de 12 y 10 años que, ahora, en el caso del mayor, comparten libros, conocimientos e incluso deberes. El empeño de la madre, de treinta y tantos años, es recompensado no sólo con los aprobados sino también por el propio hijo, que «presume» ante sus compañeros de que ella logró sacar dos cursos en un sólo año. Destaca el empeño y esfuerzo de las mujeres: son mayoría y algunos hombres vuelven a estudiar animados por sus esposas o madres, caso de José Ramón Viñas Lata o del propio Adrián Mouriño.