No crispemos

La Voz

OROSO

En pleno agosto parece seguir vigente que el que da primero da dos veces. Porque, aunque sea verano, da la impresión de que el objetivo consiste en sacar comunicados y manifestar protestas. Y en la Compostela culta va siendo hora de ir cambiando el chip.

La Xunta ha asegurado que en nuestras escuelas no va a haber menos profesores que hace dos cursos. Y eso que la población ha disminuido, a pesar de que entre los cinco municipios gallegos en los que sí ha crecido significativamente en los últimos años dos están aquí: Ames y Oroso. Empezar ya la batalla de las reivindicaciones y de la guerra de cifras no puede ser digno de aplausos. Puede apostarse a que, con la pandemia en retroceso, y lógicamente retirando parcialmente los refuerzos porque el dinero no cae del cielo, en la comarca va a haber menos profesores en la pública. Para empezar, en septiembre cabrán más alumnos por aula, si bien nunca llegaremos a los 30 de Inglaterra. Y encima, hay localidades donde se suprimen aulas por la sencilla razón de que entran menos de los que salen (Ojo: el caso de las unitarias es tema aparte). La demagogia es decir lo contrario y que pague Juan Pueblo. O sea, usted y yo.

Semanalmente estas páginas recogen peticiones, reivindicaciones y protestas de sindicatos, de alguna Anpa o de todas juntas. Va siendo hora de que expongan con claridad dónde están esos supuestos recortes. Y si los hay, habrá que pedir explicaciones al conselleiro de Educación. Y luego habrá que protestar. Y luego incluso hacer una huelga. Pero cada cosa en su momento. Y por orden.

Un poco menos de crispación viene bien a todo el mundo. Sobre todo ahora que los peregrinos inundan Compostela y contagian su alegría.