En dos de las firmas afectadas revolvieron en busca de dinero

La Voz

MELIDE

09 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

José Antonio Pampín no cree que los desperfectos ocasionados en la nave de su empresa en el polígono industrial de Melide obedezcan a un intento de robo frustrado. El gerente de Tecnamelide explica que en las oficinas de la nave no hay rastro que indique «que estiveron alí». Sin embargo, los otros dos empresarios afectados están convencidos de lo contrario. Carmen Enjamio, de Mármoles Caemba, cuenta que «revolveron nos caixóns da oficina, e nada máis». La madre del propietario de la empresa añade que «non levaron nada», circunstancia que, a su juicio, obedece a que «non había cartos». A Carmen Enjamio, que dice que ya en otra ocasión entraron a robar en la nave, le llama la atención que no se sustrajese el material de informática de la oficina, y, así, explica que el único daño ocasionado fue «unha encimera que romperon ao facer o boquete». A las instalaciones de la empresa de Ana Soto, Ferrallas Vulcano, también accedieron practicando un butrón. Fue el único desperfecto ocasionado en la nave, en la que «es la primera vez que entran a robar», cuenta. Esta empresaria afirma tener «clarísimo que vinieron a robar dinero», y está convencida de que en grandes cantidades. Para Ana Soto, su teoría cobra fuerza ya que «sólo había seis o siete euros, que siguen ahí», deduce. Además, también le llama la atención que «no se llevasen ni el ordenador portátil», señala desde su oficina en la que «abrieron cajones y un armario con archivos, que ni desordenaron». Lo único que echó en falta fue «una funda de un trabajador», en lo que la única intención que encuentra es la de «borrar huellas», supone.