Una ganadería de Melide sufre el segundo ataque de lobos este año

la voz | santiago

MELIDE

Un ataque de lobos causó, la pasada noche del miércoles, la muerte de un potro en el lugar de Tarrío, en la parroquia melidense de Xubial. Andrés Vázquez García, dueño de la manada de caballos, se encontró con el animal muerto, por la mañana, en una finca donde dejara la noche anterior nueve caballos. No es la primera vez que este hombre es víctima de un suceso de este tipo. El pasado diez de febrero, Andrés perdió treinta ovejas también por un ataque de lobos, por lo que asegura, irónico, que «se se segue matando así, eu deixo toda a eira a eito e que veñan crialos lobos aquí, que eu marcho de esto». La cría de ganado ovino es el medio de vida del ganadero melidense, que denuncia que aún no recibió nada de la indemnización que le correspondía por la muerte de las ovejas, por lo que todavía no pudo reemplazarlas por otras, con las consiguientes consecuencias negativas para su megocio. Tras ese ataque que sufrió su ganado en febrero, Andrés decidió acercar los animales a su vivienda para tenerlos vigilados, pero eso no fue suficiente. Los lobos atacaron a los caballos en una finca situada a tan sólo 600 metros de su casa. El pasado jueves por la tarde, Andrés se puso en contacto con los técnicos de Medio Ambiente para que vinieran a ver al animal muerto y valoraran la indemnización que le tenían que dar, así como para que se deshicieran del cadáver. La respuesta que recibió fue que por un caballo no hay ninguna indemnización, «así que non sei que vou facer se siguen atacándome ós animais», comentaba resignado. Este ganadero melidense está preocupado por lo que pueda sucerderle a su ganado en los próximos días. Asegura que el ataque no pudo ser de «un lobo só, porque estes cabalos corren moito e un só non o da pillado» y que estos animales «volven ó mesmo sitio, unha vez que empezou vai seguir». Los ataques de lobos en la zona se producen con cierta asiduidad, desde hace unos tres años, por lo que a las pérdidas económicas que está sufriendo Andrés, se une el miedo de los vecinos a que haya más ataques en los próximos días.