En Luaña y Cornanda creen que los santos trajeron la lluvia

Emilio Forján BRIÓN

FRADES

16 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Como todos los gallegos, los vecinos de Luaña y Cornanda, en el municipio de Brión, querían que se acabase tan largo período de sequía y lloviese, y por eso sacaron a sus respectivos santos en procesión el pasado viernes para que el agua del cielo sofocase los incendios. Y al cuarto día llegó la lluvia, una especie de milagro que los lugareños atribuyen a sus plegarias a San Xulián y Santa María. Y no sólo eso, ya que no hubo que aguardar los nueve días de rigor como manda el rito para que, en caso de intento fallido, tuviesen que recurrir a una segunda parte: subir las dos imágenes hasta el alto de Busto de Frades y allí, en la pedra dos santos, invocar de nuevo para que llueva. Hacía dieciséis años que los de Luaña y Cornanda no sacaban a los santos para pedir agua. En aquella ocasión transcurrieron los nueve días y, ni gota, por lo que se fueron a Busto de Frades. Entonces funcionó a las mil maravillas porque cayó una buena tromba, según recuerdan los lugareños. Hasta el próximo domingo en la iglesia de Cornanda se celebra una novena para completar el rito, que terminará con el regreso de la imagen de San Xulián al templo de Luaña tras haber cumplido con su cometido. En la zona nadie duda de la capacidad de ambos santos para provocar la lluvia: «O noso patrón non falla. Xa viches, aos catro días choveu, e acabouse a catástrofe dos incendios, aínda que o millo vai ser difícil de recuperalo para este ano con tanta sequía». Y es que en el rural, el ensilado de maíz para alimentar en invierno a las vacas va a ser uno de los peores de la última década, y ni siquiera un poco de agua caída del cielo parece que vaya a salvar la cosecha. Aunque visto lo visto, los vecinos de estas parroquias de Brión se dan por satisfechos por la actuación de sus dos santos más queridos y venerados, ya que han cumplido con su cometido en tan sólo cuatro días.