Conducir el coche con «joystick»

Uxía López Rodríguez
Uxía López DODRO / LA VOZ

DODRO

MERCE ARES

Un joven de Dodro es el tercero de España en sacar el carné con este sistema

18 oct 2015 . Actualizado a las 09:19 h.

¿Se imagina conducir un vehículo con un mando como el de las consolas de videojuegos? Un joven del municipio de Dodro, César Sartal Rodríguez, de 31 años, no lo imagina, lo hace realidad desde hace año y medio, obligado por su enfermedad. César Sartal nació con atrofia muscular espinar, de tipo tres, y desde los 15 años está en silla de ruedas ya que los músculos de sus piernas y brazos están dormidos.

Aun así, este joven nunca dejó de lado sus objetivos vitales, entre ellos conducir. Tras sacar la carrera de Relaciones Laborales en la Universidade de Santiago, aprobar una oposición y empezar a trabajar en el departamento de documentación de la Policía Nacional en Santiago, César Sartal empezó a mirar en su tiempo libre qué posibilidades tenía de sacar el carné de conducir, una vez que él debe subir al vehículo con su propia silla eléctrica, ya que no tiene fuerza para hacer la transferencia de esta al asiento del coche.

Fue así como se enteró en el año 2009 de que en Alemania había casos de conducción con joystick o palanca de mando, un sistema que «non estaba homologado en España», explica el joven de Dodro, que siguió interesándose por el tema hasta que hace dos años supo que en Bilbao está la única autoescuela de España que enseña a conducir con este sistema. César es el tercer alumno español que se saca el carné en España con un joystick que, en su caso, tiene mandos adicionales.

A Bilbao se fue durante sus vacaciones del año pasado para, durante un mes, dedicarse por entero a las clases de conducción, teoría y práctica a la vez, con hasta tres horas de conducir al día. Fue ese centro, además, el que se encargó de adaptar el vehículo que usa Sergio y que le entregaron a principios de año.

En él falta el asiento del conductor, que es donde el joven de Dodro ancla su silla eléctrica. Una vez sentado, a su izquierda, del lado de la ventanilla, tiene la palanca de mando con las funciones para arrancar el coche, marcar el sentido de la dirección, acelerar y frenar.

A su derecha, tiene una especie de pastilla con varios botones para tocar el claxon, encender o apagar las luces, activar los limpiaparabrisas o el cambio de marcha, adelante o atrás. Son todos esos mandos los que, a su vez, mueven el volante y demás piezas del vehículo, que también es apto para manejar de forma habitual. Él casi le quita mérito a su forma de conducir y lo ciñe a que sacar el carné era uno de sus objetivos y, una vez cumplido, «é algo que che motiva. Vin que se podía facer e dixen adiante», explica sencillamente el joven. Confiesa, además, que siempre le gustó andar con los mandos de las videoconsolas y, de hecho, de niño jugaba con ellas, pero asegura que «non é o mesmo». Esto es conducir un coche, para lo que, dice, lo más importante es «ser responsable e ir amodo pola estrada».

«Conducir era un dos meus obxectivos e cando vin que se podía facer, dixen adiante»

César Sartal