Un número considerable de vecinos de Dodro (más de 200, según algunas estimaciones) tomaron ayer literalmente el Concello con motivo de la manifestación convocada a favor de la continuidad del técnico de deportes Alfonso Fernández, cuyo contrato concluye hoy después de cinco años en el cargo. Muchos tutores sacaron a sus hijos del colegio para acudir a la convocatoria, que reunió también a jóvenes, adultos y mayores, entre ellos los propios padres del trabajador, bajo consignas como «queremos a Alfonso, coma el ningún».
Pocas veces el Concello de Dodro fue escenario de un clamor popular como el de ayer que, no obstante, parece que no sirvió para convencer a las autoridades locales. Tras concentrarse en la plaza del Concello, los manifestantes accedieron al interior del edificio para hacer salir al regidor de los despachos. Cara a cara, fueron muchos los vecinos que recriminaron a Arturo Díaz su decisión de prescindir de Alfonso Fernández, al que volvieron a calificar de «maravilloso».
Pero el tono de reivindicación fue creciendo conforme las buenas palabras parecían no dar resultado de modo que, por momentos, los insultos y amenazas de unos pocos al alcalde ensombrecieron la demanda de la mayoría de los vecinos. En general, los manifestantes reprocharon al regidor que convirtiera el trabajo del técnico en un tema político, en alusión a que ya tiene relevo para el cargo, según aseguran. «El non é de ningún partido político e nunca, en ningunha actividade súa, fixo referencia algunha a política», explicó una vecina muy afectada. Otro lugareño, más pausado, pidió al regidor que escuchara «ao pobo», que le pedía que reconsiderara su decisión de prescindir del técnico de deportes. «Rectifica, Arturo, que é de sabios», le dijo. Pero las voces más críticas auguraron al regidor poco más tiempo de mandato, al tiempo que le echaron en cara que, pese a la modificación del color del gobierno local, no se produjera el «cambio político que Dodro necesitaba». En medio de todo el jaleo, el teniente de alcalde pasó por la manifestación casi desapercibido mientras el concejal de Urbanismo, José Luis Fernández, se ganó uno de los abucheos más sonoros al decir «protestade por cousas importantes».
Entre los manifestantes, varios concejales del PP, técnicos deportivos de otros Concellos y la madre de Alfonso Fernández, que protagonizó los momentos más duros al recordar que el técnico tiene una niña pequeña. Al final, hubo una reunión entre varios vecinos y el alcalde, junto con el teniente de alcalde Anxo Franco y la edil de Deportes Ana Mene, aunque sin éxito. Arturo Díaz se reafirmó en su decisión de no renovar el contrato, «a vista do trato recibido», dijo. Algún padre ya borró ayer a su hijo de las actividades.