La empresa constructora, que tiene su domicilio social en O Milladoiro pese a que uno de los propietarios es de Dodro, comenzó las obras hace aproximadamente un mes. Poco después, solicitó permiso municipal para vallar la obra por la parte de la carretera que conduce a la N-550. Motivo: la carretera comenzaba a romper. Del mismo modo, comenzaron a abrirse grietas en la vivienda de Francisco Quintela y Josefa Ben, que llevaban quince días advirtiendo al constructor y al arquitecto de la peligrosidad de la obra. Además de las grietas, las cerraduras de la vivienda ya no funcionaban bien, lo que les llevó a pensar que la casa pudo desplazarse. Los propietarios acudieron al notario para dejar constancia de la situación pero la casualidad impidió que acudiera ya que estaba de viaje. Ahora, Francisco y Josefa quizás alquilen un piso en Padrón.