Un grupo de escolares del colegio de Pedrouzos, en Brión, habló con Papa Noel en Laponia por videoconferencia para pedirle un esqueleto o un coche de carreras
15 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.En fila india y agarrados de la mano por toda la carballeira de Santa Minia. Así entraron en el telecentro municipal los niños de la guardería pública de Brión para conectarse por Internet con Papá Noel, que los esperaba con su barba blanca y su traje rojo frente a su cabaña de Laponia en perfecto estado de revista para escuchar todas sus demandas de regalos.
Los niños y niñas, visiblemente emocionados, ocuparon los asientos de este telecentro bajo la atenta mirada de sus profesores y Santa Claus, que los aguardaba con cierta impaciencia para preguntarles qué querían como regalo para Nochebuena. Será por la edad o porque Papá Noel recibe millones de demandas de regalos, lo cierto es que este santo del norte no tenía muy claro que eran los bakugan, unos juguetes con gran demanda entre los peques de Brión. Ellas, más tradicionales, se decantaron enseguida por las Nancys, las muñecas con las que a buen seguro jugaron sus madres y que nunca han dejado de estar de moda.
Leche y galletas
Con el único requisito de que los pequeños de Brión le dejasen un vaso de leche caliente y unas cuantas galletas, Papá Noel se ofreció a cumplir todos sus deseos. Semejante generosidad propició que algunos pequeños le pidiesen desde «un robot que cambia de color si lo mojas con agua caliente o fría», «un esqueleto que esté entero», «un coche de carreras pero de mi tamaño», y hasta un poni, «pero que sea de verdad». Motos adaptadas para niños y varias bicicletas, «pero que no tenga ruedines», fueron otros regalos que pidieron los niños, que pese al recelo inicial enseguida cogieron carrerilla y no se cortaron ni un pelo a la hora de levantar la mano para para hablar con Santa Claus, que antes de confirmar la llegada de los regalos les preguntó a todos si se habían portado bien. Como colofón a la entrevista on line, los niños despidieron a Papá Noel con un villancico.
La anécdota del día la protagonizó un niña que solo pidió «unos folios», quizá para escribir la carta tradicional de toda la vida a Santa Claus cuanto antes, por si acaso se acababan los juguetes.
La conexión on line de ayer fue la primera de un total de tres sesiones, ya que la pretensión de los organizadores es que todos los niños de hasta cinco años de edad puedan hablar mediante este sistema con Papá Noel y trasladarle sus peticiones de regalos, así como escuchar sus recomendaciones y consejos para que el día 24 reciban como se merece al anciano procedente de Laponia y a sus renos
La segunda sesión está programada para mañana entre las diez y las dos de la tarde. En este caso le corresponderá el turno a los niños y niñas de la guardería municipal, con edades comprendidas entre los 2 y los 3 años. Para ese mismo día también tienen hora reservada los alumnos de las escuelas unitarias de Os Ánxeles y Luaña. El día 18 les tocará a los alumnos de la escuela unitaria de Sabaxáns además de los alumnos de dos cursos del colegio de infantil y primaria de Pedrouzos.
El telecentro brionés ocupa el antiguo salón de plenos de la Casa do Concello ubicada en la carballeira de Santa Minia.
Las instalaciones sufrieron una profunda transformación y las a antiguas mesas de los concejales y funcionarios han dado paso a unas instalaciones muy modernas y luminosas que nada tienen que ver con el viejo salón de sesiones, que se ha trasladado al centro polivalente hasta que se terminen las obras de remodelación del futuro consistorio, que ocupará la Casa do Picón.