La cuarta generación de la bodega Lodeiros, que nació en Arzúa y creció en Santiago
ARZÚA
Acaba de recibir tres medallas de plata como reconocimiento internacional a sus tres especialidades de vermú
03 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Todo empezó en 1910 en León de Abaixo, una pequeña aldea de Arzúa, en la que el bisabuelo Manuel Lodeiros compaginaba el trabajo en el campo con la venta y distribución de vino de O Ribeiro, que compraba en la comarca de Valdeorras. «Eran varios días de viaje en carro de caballos para ir y volver», dice Pablo Lodeiros, cuarta generación de la bodega que lleva el nombre de la saga familiar y que acaba de lograr el reconocimiento International Wine Challenge 2026 con tres medallas de plata para sus vermús.
Pablo, ingeniero de Caminos, se incorporó a la empresa en el 2012, tras regresar de Alemania, donde trabajó en un sector alejado del mundo vinícola mientras colaboraba con el negocio familiar llevando las redes sociales y la comunicación. «La ingeniería no me motivaba nada, pero seguir los pasos de las generaciones anteriores está dándome enormes satisfacciones», confiesa. El empresario reconoce el esfuerzo de sus antecesores para desarrollar una empresa que dio un paso de gigante cuando sus abuelos José y Manuela, que tuvieron seis hijos, se trasladaron a Santiago, en los años 40 del siglo pasado.
En el bajo de la casa familiar, en la rúa de San Pedro —donde actualmente está el restaurante A Moa— montó una bodega en la que comenzó la expansión del negocio. «Siempre nos dedicamos a la elaboración, y fue mi abuelo el que comenzó a hacer licores y vermú con el excedente de vino que no se vendía. Tradicionalmente, en Galicia se dejaba para vinagre, pero mi abuelo decidió probar con el vermú. Pocos lo tomaban», explica. Aquello fue, prosigue, «como un estudio de mercado, que luego desarrolló mi padre. Los dos fueron grandes emprendedores y con olfato para el negocio», apunta con orgullo Pablo.
En sus inicios, el vermú no tenía la salida comercial que puede tener en la actualidad, cuando es «uno de nuestro principales productos. Ya no se elabora con el excedente de vino, sino con unos específicos. Seguimos fieles a productores de las zonas de Valdeorras y O Salnés». Luis Lodeiros, padre de Pablo, inició los pasos que llevaron a los vinos, vermús y licores Lodeiros fuera de Galicia, y sigue en activo en la empresa. Con la incorporación de Pablo, la bodega ha continuado creciendo hasta obtener su primer reconocimiento internacional. «Lo vivimos como un homenaje para los que empezaron hace más de cien años y también para los que trabajaron para hacer posible llegar a este punto».
El mejor valorado fue el vermú Lodeiro Rojo, con 94 puntos, a solo uno de lograr la medalla de oro. Completan la relación de productos distinguidos el Lodeiros Rojo sin azúcares añadidos, que obtuvo 93 puntos; y el Lodeiros Blanco,con 90. Bodega Lodeiros tiene un futuro prometedor y asegurado con un relevo generacional garantizado con las figuras de Pablo y de su hermana Laura.