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La fe resultó insuficiente y el equipo alemán volvió a demostrar en la vuelta estar un paso por delante de un conjunto vigués que afrontó lejos de su mejor momento el cruce de cuartos tras un gran torneo
17 abr 2026 . Actualizado a las 21:09 h.El Celta no pisará las semifinales de la Europa League esta temporada. El Friburgo le pasó por encima de un modo literal en los dos partidos (1-3 en la vuelta y 6-1 en el global de la eliminatoria) y convirtió en una caricatura al equipo de Claudio Giráldez; pero más allá del contundente desenlace, el conjunto vigués, con un plantel plagado de jóvenes canteranos, firmó un excelente regreso a la competición continental, haciéndose un sitio entre los ocho mejores cuando los sesudos analistas de la LFP aventuraban un vigésimo octavo en el cálculo del tope salarial.
Lo mejor de la resolución del partido de cuartos de la Europa League fue la previa. Como el celtismo se creyó, al 100 %, que la remontada era posible. Pero una cosa es la fe y otra el juego, que no mueve montañas, y la eliminatoria ante el Friburgo dejó claros dos aspectos definitorios: la diferencia actual entre los dos equipos es sideral y la semana más grande de la temporada cogió al Celta en su peor momento. Sin consistencia defensiva, sin pegada, sin fútbol y por momentos sin alma.
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Para confiar, el Celta necesitaba argumentos y nunca los tuvo. Ni en Friburgo, en donde los de Schuster fueron una apisonadora, ni en Balaídos, donde el único momento para la esperanza fue una conducción de Fer López en el minuto 4 sin resolución cuando el balón llegó a Ferran Jutglà, el único que le aguantaba el cuerpo a cuerpo a un equipo más fuerte, más rápido y con más argumentos.
Pese a que necesitaba quemar las naves Claudio no cambió su 3-4-3 y metió a Yoel Lago como tercer central, aunque en realidad los nombres y el dibujo eran lo de menos porque el primer tiempo fue un ejercicio de impotencia. El Celta necesitaba goles, pero ni pasaba del centro del campo. Como se esperaba, los germanos no salieron a especular, sino a presionar alto y a obligar a un desesperado Ionut Andrei Radu a sacar en largo. Y cuando plantaron su campamento base en bloque medio se quedaron el balón, convirtieron en un ejercicio de impotencia cada vez que los celestes intentaban salir en conducciones individuales y, encima, hicieron dos goles con una facilidad pasmosa.
El primer tanto, de Matanovic con un tiro desde fuera del área después de una dejada de cabeza de Makengo. En un primer instante el árbitro pitó fuera de juego, pero el VAR revisó el lance y validó el gol. Era el minuto 32 y poco después Suzuki aprovechó una mala salida para marcar el segundo tanto con un remate ajustado y sin ninguna oposición por parte de la zaga celeste. Frente a esto, el Celta se fue sin disparar ni un solo tiro a puerta.
Con todo perdido, Claudio Giráldez hizo cuatro cambios en el descanso, metiendo en el campo a Iago Aspas, Williot Swednerg, Jones El-Abdellaoui y Sergio Carreira. Pero daba igual, porque tras una llegada de Jutglà sin concreción llegó el enésimo regalo celeste para que el Friburgo marcase el tercero. Marcos no cortó una penetración de Manzambi, nadie acertó a despejar un balón fácil y Suzuki, que recibió el regalo, finalizó la jugada con un tiro quirúrgico al fondo de las mallas.
Entregado, el Celta intentó despedirse con honor y Iago Aspas estuvo a nada del gol con una falta en la frontal, que sacó rasa, como en aquella remontada ante el Barcelona, y el balón salió a un metro de la portería de Atubolu. El capitán volvió a intentarlo con un tiro desde la frontal que no cogió portería. Jones también estuvo cerca en una contra cuando el partido ya estaba en fase menguante. El noruego tuvo otro mano a mano que desbarató el joven portero del Friburgo. Marcos también probó fortuna con dos disparos sin dirección y con un cabezazo a saque de córner que acabó en el palo. Swedberg disparó alto a un palmo del área pequeña. Y fue el sueco quien al menos cerró la eliminatoria marcando el gol del honor con un disparo cruzado entrando por la izquierda.
El Celta se despide de Europa, pese a la abultada derrota, con el aplauso de un estadio entregado y con la esperanza de volver a pisar la tierra prometida la próxima campaña, aunque para conseguirlo debe recargar las pilas para volver a ser el Celta. El equipo que no fue en una eliminatoria grande que llegó en el peor momento del curso.
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Ficha técnica
Celta, 1: Radu; Javi Rodríguez, Yoel Lago (Aspas, min.46), Marcos Alonso; Javi Rueda (Carreira, min.46) , Vecino (Hugo Álvarez, min.63), Moriba (Jones El-Abdellaoui, min.46), Mingueza; Fer López, Jutglà y Borja Iglesias (Williot, min.46)
Friburgo, 3: Atubolu; Treu, Ginter, Lienhart (Hofler, min.71), Makengo; Eggstein, Manzambi (Ogbus, min.71); Beste (Irié, min.84), Suzuki, Grifo (Scherhant, min.56); y Matanovic (Holer, min.56).
Goles: 0-1 Matanovic, min.35; 0-3 Suzuki, min.38; 0-3 Suzuki, min.51; 1-3 Williot Swedbwrg, min.90
Árbitro: Antonhy Taylor (Inglaterra). Amonestó a Moriba (min.45), Vecino (min.48) y Hugo Álvarez (min.87) por parte del Celta, y a Matanovic (min.45) y Ginter (min.47) por parte del Friburgo.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Liga Europa disputado en el estadio municipal de Abanca Balaídos ante 21.955.