Ames le echa el ojo al pazo de Leboráns, tasado en 1,3 millones de euros

Emma Araújo SANTIAGO / LA VOZ

AMES

El Concello está interesado en adquirir  la construcción de Trasmonte, datada del siglo XVIII y con una finca de seis hectáreas

02 feb 2025 . Actualizado a las 05:05 h.

Ames acapara titulares por su reciente pujanza demográfica y urbanística, pero la historia de este municipio está marcada por el peso socioeconómico del sector primario y una riqueza natural que durante siglos la dotó de una arquitectura civil de gran valor económico y cultural. Un ejemplo de esto es el pazo de Leboráns, del siglo XVIII, catalogado por Patrimonio y que cuenta con una torre del siglo XVI, una capilla dedicada a San Félix niño, cuadras y palomar.

Este inmueble, que se ubica en una finca de Trasmonte de más de seis hectáreas con castaños, magnolios, camelias y unos cuidados jardines con tres manantiales, está en venta desde hace varios meses. Y uno de los clientes interesados en su compra es el Ayuntamiento de Ames, cuyas arcas le permiten, gracias a sus ingresos, optar a su adquisición.

El precio de salida del pazo es de 1,35 millones de euros, un importe que no asusta al Concello, que como primer paso encargó una tasación del pazo para iniciar la negociación. El resultado del peritaje fija prácticamente la misma cantidad del precio de venta, por lo que el desajuste entre oferta y demanda sería, en principio, la parte correspondiente al IVA. El interés municipal se constató cuando a finales de noviembre el anuncio de venta del pazo trascendió más allá del portal inmobiliario que lo publicita.

Durante el último pleno de Ames, celebrado el pasado jueves, 30 de enero, el edil del Partido Popular Pablo Beiroa preguntó al alcalde, Blas García, sobre el interés del Concello por la adquisición de este pazo. El regidor confirmó la predisposición municipal a comprarlo y el encargo del informe sobre el pazo, que se encuentra en buen estado de conservación, al igual que el mobiliario y la biblioteca, ya que dos personas se encargan a diario de su cuidado. García avanzó que la idea sería adquirirlo con fondos propios y aportaciones de otras administraciones para darle un uso público y sociocultural.

La familia que lo ha puesto a la venta lo compró en el año 1958. El dueño, emigrante en Venezuela y fallecido en el 2010, era vecino de Leboráns y tras adquirirlo le hizo importantes mejoras. Su mujer e hija decidieron venderlo porque apenas lo visitan, ya que viven en Madrid.