Un estudio de los costes del servicio determinará la viabilidad del edificio, cuya solidez avalan los técnicos
01 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Al menos inicialmente, la margarita de la sede del parque de bomberos ha quedado deshojada. La mancomunidad de municipios celebró una reunión, con la presencia de responsables de la Xunta y de la Diputación provincial, a fin de avanzar en el proceso de creación del parque de bomberos. En ella se llegó al acuerdo de optar por Salgueiriños como enclave mas idóneo para la dotación del parque comarcal.
Santiago ya fue en su momento la sede del primer proyecto comarcal, luego frustrado a raíz de una demanda interpuesta por los trabajadores. Entretanto, iba creciendo el edificio que iba a acoger a los miembros del servicio en Salgueiriños, hasta que se interrumpió su construcción. Ni parque ni edificio.
Posteriormente, cuando se intentó retomar la iniciativa del parque, la Xunta se decantó por una parcela en el municipio de Ames, que el entonces alcalde Carlos Fernández puso a disposición de la Xunta. Ese terreno aún permanece a la expectativa, con capacidad suficiente para albergar el cuerpo de extinción.
En la reunión que acaba de celebrar la mancomunidad, con el gerente del Consorcio Provincial de Bombeiros y el director xeral de Emerxencias como testigos, los presentes pusieron los ojos en Salgueiriños. Aunque la opción está condicionada a un examen previo, el paralizado edificio ya ha superado el obstáculo inicial: el examen sobre su estado.
A raíz de la sentencia que condenó al Ayuntamiento a abonarle a la empresa adjudicataria más de un millón de euros, el alcalde, Martiño Noriega, ordenó un análisis del inmueble abandonado a fin de comprobar su viabilidad para albergar algún servicio o proceder a su derribo. No en vano la obra se interrumpió en octubre del 2006 y desde entonces, es decir, desde hace más de diez años, la edificación quedó en el más completo abandono, con claro riesgo de deterioro.
El estudio realizado por los técnicos municipales concluyó que el edificio no presenta problemas estructurales y es apto para acoger cualquier actividad, incluida la inicialmente prevista de parque de extinción.
Con esa luz verde arquitectónica, la decisión de la mancomunidad quedará supeditada a un informe que efectuará el propio Ayuntamiento compostelano sobre los costes de ubicar en Salgueiriños el futuro parque comarcal. El estudio contemplará las distintas variables que inciden en la viabilidad económica, incluyendo los gastos personales e infraestructurales. Respecto al edificio, se va a acometer un peritaje de cara al remate de la obra, teniendo en cuenta su uso como parque comarcal.