«Nací veterinario»: la historia del hospital de animales que pone a Compostela en el mapa europeo

Patricia Calveiro Iglesias
Patricia Calveiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Jaime Villar junto a una de las últimas incorporaciones al equipamiento tecnológico del hospital de referencia veterinario de Costa Vella, una resonancia magnética cerrada de medio campo. El director de Anicura Imavet está orgulloso tanto de las instalaciones con las que cuentan en la rúa de Polonia como por su capital humano.
Jaime Villar junto a una de las últimas incorporaciones al equipamiento tecnológico del hospital de referencia veterinario de Costa Vella, una resonancia magnética cerrada de medio campo. El director de Anicura Imavet está orgulloso tanto de las instalaciones con las que cuentan en la rúa de Polonia como por su capital humano. PACO RODRÍGUEZ

Jaime Villar fundó Anicura Imavet, centro de referencia para clínicas y de urgencias 24 horas ubicado en el polígono de Costa Vella

05 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En el polígono santiagués de Costa Vella hay un hospital de unos 1.900 metros cuadrados. Los pacientes que entran en él tienen, por lo general, cuatro patas. Son perros y gatos derivados por distintas clínicas veterinarias de Galicia, norte de Portugal y occidente asturiano para que se sometan aquí a pruebas diagnósticas y cirugía, neurología, traumatología, así como procedimientos de medicina interna y oncología. Excepcionalmente, también han atendido otras especies, como roedores, conejos, aves... «incluso tuvimos un caimán de tres metros, pero el animal exótico no es nuestra especialización, solo hacemos en estos casos cirugías y pruebas de imagen avanzadas», aclara Jaime Villar Estalote, el fundador de Anicura Imavet, un centro de referencia veterinaria que ha situado a Compostela en el mapa europeo.

Disponen de tres quirófanos, equipos de tomografía, fluoroscopia, radiología digital, ecografía y endoscopia, además de tres aulas donde se imparte formación a veterinarios y auxiliares de veterinaria de toda Galicia, y cuentan con un equipo humano cualificado de treinta personas, tan capaz como implicado con sus pacientes peludos.

Perros y gatos derivados por distintas clínicas veterinarias de Galicia, norte de Portugal y occidente asturiano llegan a Anicura Imavet para someterse aquí a pruebas diagnósticas y cirugía, neurología, traumatología, así como procedimientos de medicina interna y oncología.
Perros y gatos derivados por distintas clínicas veterinarias de Galicia, norte de Portugal y occidente asturiano llegan a Anicura Imavet para someterse aquí a pruebas diagnósticas y cirugía, neurología, traumatología, así como procedimientos de medicina interna y oncología. PACO RODRÍGUEZ

Todo comenzó con muchos menos medios, cuenta Jaime, un noiés que representa a la tercera generación familiar —por parte materna— dedicada a esta profesión. «Yo nací veterinario y, aunque no crecí entre ganadería, teníamos mascotas en casa y siempre estuve rodeado por bichería varia. Cuando estudiaba en el colegio Peleteiro, ya era conocido por mi amor a los animales», recuerda un hombre que vivió su época escolar en Santiago y la universitaria en Lugo.

Jaime fue adquiriendo experiencia en sus estancias en hospitales veterinarios de toda España, Reino Unido y EE.UU., hasta que «llegó el momento de volver a casa —relata—. Por mi capacitación, hacía intervenciones quirúrgicas de especialidad en clínicas veterinarias de otros compañeros y, conociendo las necesidades que teníamos, monté junto con un socio inversor un centro de imagen avanzada y cirugía en O Milladoiro (Ames). Empezamos siendo cuatro personas en un local de 130 metros cuadrados. A los tres años, ya éramos quince. Fuimos creciendo de forma exponencial por el tipo y calidad de nuestro trabajo. En ese momento llegó una multinacional, Anicura, con la que dimos un salto cualitativo y pasamos a las instalaciones de Santiago, donde tenemos una equipación con un nivel técnico y modernidad elevado, y empezamos también aquí a atender urgencias 24 horas [son los únicos pacientes que no entran a este hospital derivados de clínicas, pues no es una clínica abierta al público, salvo en esta circunstancia]».

De eso hace ya 8 años y Jaime destaca que ha sido clave el respaldo de Anicura en su evolución: «Tenemos una gran cantidad de beneficios sociales y de formación, algo a lo que no estamos acostumbrados en el sector, porque la veterinaria suele desarrollarse en centros aislados o en el rural, donde este tipo de interés por el bienestar de los empleados no existía. Tenemos facilidades de movilidad a otros lugares donde hay centros de Anicura y formar parte de esta multinacional también nos pone en el mapa. Nos abre tanto a España como a Europa y es un orgullo que en Santiago haya un hospital 100 % de referencia y sea un centro relevante en el mundo veterinario a nivel nacional».