Arranca la campaña definitiva para liderar la USC: Rosa Crujeiras se va a Lugo, y Maite Flores a la trinchera
SANTIAGO
La candidata a rectora mejor posicionada se fue al campus lucense con la bandera del diálogo, y su rival ya habla de «remontada» reavivando la polémica de Míguez Macho
28 feb 2026 . Actualizado a las 12:38 h.La segunda vuelta de la campaña para liderar la Universidade de Santiago los próximos seis años arrancó con una lógica aplastante: la candidata favorita, la matemática Rosa Crujeiras, apuntalando votos con el sosiego que otorga haber obtenido en la primera ronda un 41 % de los sufragios y haciendo bandera del diálogo y la escucha; y con la perseguidora, Maite Flores, al acecho, más agresiva y buscando las debilidades de su compañera: «A transparencia hai que practicala. Deixe de xogar ás agachadas co profesor Míguez», le reprochó la catedrática de Óptica preguntando por la situación de Luis Míguez, el exdecano de Derecho, que se alejó de la candidatura rival al trascender unas polémicas entradas en un blog que llevaba casi dos décadas perdido en el ciberespacio. «Antes do día 11 a comunidade universitaria ten que saber se ten pensado rescatar ao profesor Míguez como secretario xeral da USC», dijo una Flores muy retadora en un acto celebrado en el edificio Novoa Santos, junto al Clínico, y por tanto con un público del ámbito sanitario.
Sin levantar el pie del acelerador, la candidata recordó que la revisión de los votos le ha otorgado finalmente un porcentaje de apoyo del 22,3 % —frente al 21 % inicial— así que entiende que «xa falta menos para a remontada». Y como suele ser habitual, es el perseguidor el que pide debates a toda costa, al menos para tratar de trasladar la sensación de que el adversario tiene miedo a la confrontación directa. Flores sostiene que Crujeiras ya ha rechazado tres cara a cara propuestos por medios de comunicación y un centro tecnológico.
Crujeiras desvela su plan
Crujeiras, por su parte, ignoró a su oponente y se fue al Campus de Lugo a repasar la lección de los apoyos recibidos hace unas semanas con un mensaje apacible: «Imos traballar centro a centro, escoitando e dialogando coa comunidade universitaria», dijo la aspirante mejor posicionada, que hasta se permitió desvelar cómo será su campaña: no tiene pensado centrarse en su programa, que considera presentado y reconocido, sino en intensificar las reuniones sectoriales con grupos de trabajo y martillear mensajes en positivo: «Queremos construír, entre todas e todos, o mellor goberno posible para a USC». Los charcos, lejos.