El CHUS vuelve a superar las 500 urgencias en menos de 24 horas

Álvaro Sevilla Gómez
Álvaro Sevilla SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

El complejo compostelano arrancó el día de ayer con más de 860 enfermos hospitalizados
El complejo compostelano arrancó el día de ayer con más de 860 enfermos hospitalizados PACO RODRÍGUEZ

Fuentes del Hospital Clínico creen que el pico más alto ya se ha superado: «La actividad irá cuesta abajo»

21 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El arranque del 2026 no ha sido ni sencillo ni cómodo para los profesionales del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS). Las infecciones respiratorias, que se multiplicaron tras las fiestas navideñas, llevan días tensionando la atención sanitaria, especialmente en el Servizo de Urxencias, donde entre la mañana del lunes y la de ayer se volvieron a superar los 500 pacientes atendidos. Fuentes médicas señalan que, aunque se alcanzó un nuevo pico de actividad, consideran que «todo se va normalizando. Creo que ahora la actividad irá cuesta abajo». Los profesionales consultados precisan que si el lunes al mediodía había unas 30 personas esperando en el pasillo para ser trasladadas a planta, ayer solo había ocho, y «todas de hace menos de una hora desde su llegada». Aunque son optimistas, no descartan algún pico puntual de actividad, pero creen que lo peor de esta concatenación de infecciones respiratorias ya ha pasado.

Según los últimos datos publicados por la gerencia del área sanitaria de Santiago, de esas 511 personas atendidas de urgencia, 429 eran adultos, mientras que 82 fueron atendidos por el personal de Pediatría. Son cifras importantes, aunque están lejos de los récords históricos del servicio.

Hospitalización

Donde la situación continúa siendo complicada es en planta. Si el lunes el CHUS arrancó el día con 868 personas hospitalizadas, ayer lo hizo con 883, a los que había que sumar los 79 ingresos programados. Como ya han comentado desde Urxencias en otras ocasiones, ese último número es el que explica los problemas que golpean al servicio. Si en planta no se liberan camas, los pacientes de Urxencias pendientes de ingreso tienen que esperar en los boxes, lo que dificulta la atención de los sanitarios. «No podemos trabajar», criticaba una profesional que reconocía que apenas había hueco para pasar a los pacientes que llegaban por las puertas del servicio.

Aunque la sobrecarga cayó el domingo, entre el viernes y el sábado se llegaron a superar las 1.000 personas atendidas. «Va bajando la cosa poco a poco», insisten desde el CHUS, que cree que lo peor ya ha pasado. Mientras, la ocupación de camas sigue por encima del 90 %, mientras la gerencia ha tenido que habilitar 35 más y reforzar las ambulancias para intentar acelerar el traslado de pacientes y las altas.