Remontó tras el descanso el gol de Esquerdeiro con un doblete de Maceira y un tanto de Cañizares en apenas diez minutos de electricidad
18 ene 2026 . Actualizado a las 21:06 h.El Compostela sufrió para sumar los tres puntos ante un Viveiro que compareció en San Lázaro con solo quince jugadores pero que dejó una buena imagen. Durante setenta minutos sobrevoló la sombra de la sorpresa, pero tres chispazos muy seguidos cambiaron el signo del partido. El conjunto santiagués cierra la primera vuelta con diez puntos de ventaja sobre sus inmediatos perseguidores, el Racing Vilalbés y el Somozas.
El Compos se encontró lo que esperaba, un rival muy ordenado, con una defensa de cinco y otra línea de cuatro, con Lansade, que es una avispa, en punta, pero también atento ayudar en la presión en el centro del campo. Es un equipo que tapa mucho y bien, pero le cuesta llegar al área rival con amenaza y mucha tropa, salvo al contragolpe.
En la primera parte los locales no acabaron de encontrar el antídoto contra esa acumulación de jugadores por detrás del balón. Y, cuando lo hicieron, en acciones aisladas, se toparon con la inspiración de Valentín. El portero hizo cuatro intervenciones de mucho mérito: a los 30 segundos, ante Samu, que no acompañó con fe en busca del rechace; en el cuatro, para desviar a córner un buen chut lejano de Armental; en el 22, ante Maceira, que tenía todo el espacio para escoger; y en el 30 sacó una buena mano ante un lanzamiento envenenado de Goris.
El Viveiro, sin embargo, aprovechó la única que tuvo. Al filo del descanso, una falta a favor del Compos propició un contragolpe de manual coronado por la velocidad de Esquerdeiro. En el mano a mano con Álex Cobo, resolvió con buen criterio.
La grada despidió al equipo expresando su descontento, por el resultado y por un fútbol sin chispa ni verticalidad.
Nada más arrancar la segunda mitad Armental pidió un penalti que el árbitro, muy cerca de la jugada, no cobró. Poco después Lansade perdonó el segundo.
El partido estaba espeso, en una fase de atonía, porque el Compos seguía sin encontrar la fórmula. Secho tardó algo más de una hora en agitar el árbol de los cambios. Y acertó. Entró Diego Rodríguez por Pablo Crespo, y cambió de timoneles en la sala de máquinas, con el estreno de David Rosón y el ingreso de Cañizares, que jugó más adelantado. Los tres primeros balones que tocó el debutante fueron hacia delante. Cañizares también aportó fluidez.
A partir de ahí llegaron los espacios y la verticalidad. Y el partido dio un vuelco en diez minutos, entre el setenta y el ochenta. Primero Armental ganó la línea de fondo y sirvió un balón de oro para que Maceira cabecease en boca de gol. Casi a continuación, le entregó un pase interior y el ariete, colándose entre los centrales, resolvió con calidad. Y en el 79 llegó un contragolpe magistral. Guisande pudo forzar, pero sabía que venían dos compañeros por detrás y pisó el balón, en un lujo, para que completase la acción Cañizares. A partir de ahí ya no hubo historia. Se instaló la tranquilidad en San Lázaro y el runrún del descanso dejó paso a los aplausos.
Ficha técnica
Compostela 3: Álex Cobo; Valín, Uzal, Pablo Crespo (Diego Rodríguez, min 63), Damián; Samu (Cañizares, min 63), Goris (Rosón, min 63); Parapar (Charly, min 72), Guisande, Armental (Aarón, min 85); y Maceira.
Viveiro 1: Valentín; Nacho (Carlos, min 73), Jacobo (Arturo, min 77), Diego, Diogo, Esquerdeiro; Cora (Henry, min 73), Álvaro, Rolle, Koval; y Lansade (Ayoub, min 91).
GOLES: 0-1, min 44: Esquerdeiro. 1-1, min 71: Maceira. 2-1, min 74: Maceira. 3-1, min 79: Cañizares.
ÁRBITRO: Adrián González Rey. Amarillas a Pablo Crespo, Maceira y Aarón, y a Jacobo y Koval.
INCIDENCIAS: Vero Boquete de San Lázaro. Última jornada de la primera vuelta en Tercera FEB. Tarde fría, con 1.386 espectadores en la grada.