El pasillo de aplausos a Encarna tras medio siglo en el colegio Compañía de María de Santiago: «¡Empezó a trabajar aquí con 14 años!»
SANTIAGO
La compostelana llegó al centro escolar el 15 de diciembre de 1975 trabajando durante muchos años en las cocinas y en la limpieza de su internado y residencia universitaria. Al homenaje sorpresa de ayer se sumó todo el colegio. «Es muy querida», realza la directora
16 dic 2025 . Actualizado a las 21:06 h.Tan solo diez días después de que el colegio Compañía de María de Santiago despidiese de una forma muy emotiva a Marina Paredes, una profesora que se jubiló tras 41 años dando clase, ayer, en ese mismo centro escolar, otro sentido homenaje volvió a convocar a toda la comunidad educativa.
«El lunes no dudamos en parar las clases un rato para celebrar algo histórico. Encarna Gigirey cumplió ayer medio siglo trabajando en este colegio. ¡Empezó a trabajar aquí a los 14 años! Eso es algo que no se va a repetir… Los alumnos de esa edad ayer alucinaban. Preguntaban: ''¿De verdad Encarna empezó a trabajar con 14 años?''», señala Beatriz López Otero, la directora del colegio Compañía de María de Santiago.
«Encarna aún se jubila el próximo marzo, pero al coincidir ayer el día que se cumplían los 50 años, nos parecía apropiado prepararle algo especial. Ella trajo algo de comida para compartir con todos. Pero no se esperaba lo nuestro...», rememora con ilusión la directora, poniendo en valor que Encarna, natural de Santiago, pasó por distintas secciones del colegio, y por diversos puestos. «Aquí entró en diciembre de 1975. Tanto trabajó en las cocinas y en la limpieza del internado del centro como, años después, en la residencia universitaria. También estuvo en el propio colegio. Se encargaba de la limpieza, pero en realidad se prestaba a cualquier tarea, como la de acompañar a los niños a clase. Y, los alumnos, encantados. Ella es muy querida. Es una persona muy alegre, con mucha fuerza y energía, algo que su edad y, después de tantos años de trayectoria, puede asombrar, pero Encarnca siempre repite que le encanta lo que hace. Y queda demostrado», reflexiona, agradecida por su entrega, Beatriz López. «En 50 años, y salvo cuando nacieron sus hijos, nunca cogió una baja», comparte la directora.
«Ayer primero quisimos darle un cariño en la sala de profesores. Allí también la retuvimos mientras organizábamos a los niños. En el homenaje, que fue sorpresa, hubo representantes de todos los cursos, desde infantil hasta secundaria», explica, aclarando que el acto principal tuvo lugar en el corredor central del colegio y en la iglesia, «un lugar muy especial para ella».
«Los alumnos se colocaron a lo largo de un largo pasillo encadenando vítores y un gran aplauso. A ella se la veía sobre todo feliz, chocando la mano con todos. Ya en la iglesia Encarna, y tras unas palabras nuestras, ella quiso dar las gracias por todo el cariño recibido. Fue muy bonito, sobre todo porque se la veía muy muy feliz», resalta la directora.