El piloto melidense acumula tres títulos autonómicos y cuatro nacionales en ralis históricos, y se acaba de proclamar campeón de Europa en N3
20 oct 2025 . Actualizado a las 21:06 h.Xesús Ferreiro (Melide, 1968) lleva más de media vida compitiendo en el universo de los ralis al volante de vehículos históricos. Empezó en 1989, en Narón, y hasta la fecha. Fue campeón gallego en tres ocasiones, cuando había un certamen autonómico específico para esta modalidad. También se subió al cajón más alto del Campeonato de España, cuatro veces. Le faltaba la muesca continental, y la acaba de añadir a su palmarés, tras la victoria de este fin de semana en la localidad asturiana de Pravia. Es el nuevo campeón de Europa en N3, la categoría que engloba a vehículos fechados entre 1975 y 1981. Lo acaba de lograr con un Ford Escort RS 1800 MKII del cuál conoce hasta el último tornillo.
El éxito es compartido con Xavier Anido, su alter ego en el asiento de al lado, y con Iván Barreiro, un todoterreno de la asistencia. «Somos o equipo máis humilde de todo o campionato. Había algún con hasta dez persoas e tres furgonetas. E diría que os tres somos imprescindibles. Con Xavier son xa moitos anos xuntos. E con Iván, non hai cartos que o paguen. Marchar so co camión á República Checa, ida e volta, estar na asistencia fixa e nas remotas, todo o que aporta ao coche... Hai moita ilusión de todos detrás, e incontables horas», indica el piloto.
Esa es una de las claves del éxito. La otra, que la temporada ha salido redonda, de acuerdo con lo planificado, sin sobresaltos. El calendario continental consta de diez carreras, pero para la clasificación final puntúan un máximo de seis. Dado que el presupuesto no es ilimitado, Ferreiro y Anido escogieron seis, descartando las más costosas. Compitieron en la Costa Brava, la República Checa, Francia y Bélgica. No acudieron a las de Grecia, Finlandia, Austria ni Italia. Y se quedaron con las dos últimas, la de Asturias, disputada este fin de semana, y Fafe, en Portugal, del 6 al 8 de noviembre. Y a falta de la cita lusa, ya son campeones porque llevan pleno de victorias en su categoría y son inalcanzables para sus perseguidores.
Antes de lanzarse a la aventura hicieron números y empezaron por una puesta a punto del vehículo a fondo, incluyendo un cambio de motor y modificaciones en las suspensiones. Después, acudieron al circuito de Braga para someterlo a unos test de alta exigencia. Los días previos a cada prueba, lo preceptivo: revisión y especial atención al alineado. Y ya en el lugar de la carrera, en el shakedown, los últimos ajustes.
Ferreiro, Anido y Barreiro hicieron todo lo posible en busca de la fiabilidad mecánica. Y el coche funcionó como un reloj.
En las citas en Centroeuropa compitieron en desventaja respecto a muchos de sus rivales, ya que no conocían el trazado más allá de las notas cogidas en un coche de alquiler para, al menos, tomar contacto con las carreteras y las superficies a las que les tocaría enfrentarse al día siguiente. También salió todo redondo en la vertiente deportiva, con pleno de victorias en N3, la mejor regularidad posible.
La que Xesús Ferreiro califica como la carrera más completa es la última, en Asturias: «É a que máis coñezo e ademais de gañar na nosa categoría fixemos podio na clasificación xeral, por diante de moitos coches que teñen máis prestacións».
Unos 10.000 euros por prueba
No son los mismos los costes de una prueba en Asturias que una en Chequia. Pero en todos los casos hay que desplazar el coche, el material y cuatro o cinco juegos de neumáticos. La media es de unos 10.000 euros por carrera. El sueño continental está cumplido y Ferreiro da por hecho que, salvo que aparezca un gran patrocinador, la próxima campaña harán «algunha carreira solta».