Santiago enfila el final del verano sin las cafeterías de Granxa do Xesto y O Paxonal
SANTIAGO
Raxoi, que trabaja en la adjudicación de los espacios, puso en marcha el concurso para licitarlos en mayo, aunque aún no ha habido noticias sobre sus reaperturas
20 ago 2025 . Actualizado a las 20:45 h.Cerradas a cal y canto. Así se encuentran las cafeterías instaladas en el corazón de los parques Eugenio Granell, también conocido como O Paxonal; y Granxa do Xesto, ubicado en la falda del monte de O Pedroso. Ambos establecimientos son concesiones municipales, que enfilan la recta final del verano sin que los vecinos puedan utilizarlos en sus paseos como un agradable refugio frente a las altas temperaturas que se están registrando en Santiago en las últimas dos semanas.
Fue en el pleno del pasado marzo que el concejal de Parques e Xardíns, Xesús Domínguez, afirmó que el objetivo era que, a estas alturas del año, los dos espacios ya estuvieran funcionando. La intención, según apuntó, pasaba porque «nos meses previos ao verán se poida resolver a súa adxudicación». El edil había sido interpelado por su antecesora en el cargo, Mila Castro, que criticó al ejecutivo porque el local del parque Eugenio Granell llevaba cerrado desde diciembre, algo que había molestado especialmente a los vecinos de O Restollal y Pontepedriña. «Supón un elemento dinamizador desta zona verde de Santiago e, a estas alturas, non sabemos se estará en servizo en verán», pronosticó la por entonces concejala socialista, que preguntó al ejecutivo el motivo por el que había dejado vencer la anterior concesión sin haber iniciado los trámites para la nueva.
A finales de mayo, el Concello puso en marcha el concurso para reabrir ambas cafeterías. En el caso de la de Granxa do Xesto, sus anteriores propietarios habían terminado su vinculación en abril. En el proceso administrativo puesto en marcha, el ejecutivo estableció un canon mínimo de explotación de 3.225 euros para el espacio de O Paxonal, mientras que para el de O Pedroso era de 1.650. El contrato establecía una vinculación de seis años, aunque se abría la puerta a prorrogarla dos años más si existía un mutuo acuerdo.
Desde Raxoi también anunciaron la apertura por primera vez de otro local en Berce do Sar, convertido en un lugar muy utilizado por las familias compostelanas. En ese caso, la concesión suponía un canon mínimo de 1.650 euros, aunque el contrato era solo de 4 años. Desde aquel momento no ha habido más noticias, aunque Raxoi trabaja en la adjudicación de los espacios. En el caso de O Paxonal y Granxa do Xesto, aquellos que los disfrutaban critican que la falta de actividad está afectando a su conservación.