Baiuca abarrota A Quintana en el cierre del Trad Fest, que exhibió en Santiago el vigor de la escena folk de Galicia

r. martínez / i. carballo SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

Los escenarios del festival folk estuvieron llenos durante doce horas de música, canto y danza

28 jul 2025 . Actualizado a las 08:50 h.

«Vivan as cantareiras!». Los vítores con los que concluyó su actuación el veterano grupo femenino Faltriqueira en la explanada de Bonaval resume el mensaje que dejó ayer el Compostela Trad Fest, la fiesta de la música, el canto y el baile tradicionales, que en esta edición, con motivo del homenaje de Galicia a las cantareiras y a la poesía popular oral, puso el foco en ellas como transmisoras, a través de generaciones, de este tesoro cultural.

Las vocalistas femeninas sobresalieron en casi todos los conciertos, desde el de músicas antiguas y tradicionales de Chruinne en la iglesia de San Domingos, donde la voz de Julia Cea sonó impresionante junto a los instrumentistas Pablo Ruibal, David Bellas y Xavier Fernández, hasta el del nuevo grupo Xiro, de Andrés Pérez y Xan Pampín en el escenario abarrotado de la explanada de Bonaval, tras el CGAC, con la voz y la percusión de Icía Kirk, a quien la pasión por el folk le viene de familia, porque es sobrina de Xavier Díaz. Felisa Segade, la voz de Tres Pesos, cantó en A Quintana los temas del reciente trabajo de este trío, Cantares e contares, que en esta ocasión fueron cinco porque a Felisa, Xoán Porto y Pepe de Calo se sumaron anoche Estevo Lamas, miembro fundador que posteriormente abandonó el grupo, y Merche Rodríguez, compañera de Segade en Leilía.

El proyecto Baiuca de Alejandro Guillán, abarrotó la Praza da Quintana —el músico lo agradeció— con sus ritmos folktrónicos, acompañado por las voces y panderetas de Alejandra y Andrea Montero y de Antía Muíño, junto a la percusión de Xosé Lois Romero y el arte visual en directo de Adrián Canoura. Cachafandra fue el tema que abrió el concierto de Baiuca, cuyas interpretaciones fueron coreadas y muy aplaudidas por un público entregado. Brillante colofón para doce horas de un festival folk en el que sobresalió, junto a la calidad y diversidad de los grupos, la asistencia masiva de un público intergeneracional participante activo a través del baile y el canto, ya fuese en los conciertos o las ruadas de Os Viqueiras y Os Enxebres de San Lázaro.

«Hai moita ansia de danza», decía un asistente al concierto de Irmaus da Raia Seca, que lo iniciaron en la explanada de Bonaval con música portuguesa y, bromeando, advirtieron al público que se había arrancado a bailar como si se tratase de una muiñeira.

«É un pracer encher as rúas con tanta música»

Santiago fue ayer una fiesta absolutamente trad a la que se sumó hasta la Banda Municipal de Música guiada por su director, Casiano Mouriño, con un repertorio del cancionero tradicional con arreglos para la ocasión del gaiteiro e investigador Pedro Lamas, en algunos casos con el apoyo de Roberto Somoza. Una docena de piezas, algunas acompañadas por el propio Lamas (a la gaita, con ocarina o trompeta) y otras interpretadas por Mercedes Rodríguez, cantareira y pandeireteira de larga trayectoria con Leilía, dieron cuenta del rico patrimonio oral que se guarda en muchas aldeas. Porque esta «é música das aldeas, recollida por cantareiras como Merche Rodríguez», dijo Lamas. Especialmente aplaudida fue la interpretación a la trompeta de la melodía de un chiflo de los que anunciaban la llegada del afilador, el paragüero o el capador (en este caso de un capador), registrada en los años 50 en Ourense por el musicólogo estadounidense Alan Lomax.

La pieza abrió la compilación española de Lomax que publicó Columbia en 1955 y Miles Daves la incluiría posteriormente en un disco en 1960, según relató Lamas ante un público que sobrellevó como pudo —algunos cubriéndose lateralmente con los programas de mano, incluso hubo quien tiró de paraguas de bolsillo— el sol que inundaba A Quintana y que alguna pequeña brisa ayudó a suavizar.

En A Quintana es difícil librarse del sol cuando pega de lleno, pero en Mazarelos, quien más quien menos buscó las sombras en las esquinas de la plaza para seguir la foliada de Pesdelán desde la una y la actuación posterior de los cangueses Mediarea, recién llegados de Gijón con su energía y frescura intactas tras actuar allí el sábado. Pero ni la foliada de los primeros ni el ritmo de los segundos era para quedarse parados, y parte del público tomó igualmente el soleado centro de la plaza para marcarse más de una muiñeira, o lo que tocase. Con Pesdelán, un grupo que tiene en su esencia la motivación del espíritu participativo, hubo quienes incluso hicieron improvisadas parejas entre el público. Niños, adultos y mayores se unieron a los corros, aunque también hubo piezas más sosegadas, incluso con Mediarea. Fran Pérez fue uno de los asistentes que no perdió ocasión de demostrar que le va el baile gallego. El año pasado solo pudo disfrutar de parte del Trad Fest, pero quedó prendado y este año llegó dispuesto a pasar por todos sus escenarios: «Hai unha oferta xenial na cidade, é un pracer encher as rúas con tanta música». También disfrutaron en Mazarelos Xosé Lois Cortés y Mari, un matrimonio de Monforte que pasa unos días en Pontevedra y que decidió pasar la jornada en Santiago solo para vivir el Trad Fest.

El dúo femenino occitano Cocanha cerró el programa de Mazarelos por la tarde, donde se celebró durante todo el día la Feira de Artesanía e Música. Este dúo dedicado a la recuperación de canciones tradicionales de los Pirineos y Languedoc también se ganó al público con su energía.

El Trad Fest es un festival promovido por La Voz de Galicia y el Concello de Santiago, con el patrocinio de la Xunta de Galicia, a través de la Axencia Galega das Industrias Culturais (Agadic) y la empresa Espina y Delfín.

Valentín García, Goretti Sanmartín, Antón Santamarina, Alba Cid e Mauro Sanín, no acto de apertura do festival no Museo do Pobo Galego
Valentín García, Goretti Sanmartín, Antón Santamarina, Alba Cid e Mauro Sanín, no acto de apertura do festival no Museo do Pobo Galego Xoán A. Soler

O festival homenaxea no Museo do Pobo a tradición da poesía popular galega

Antón Santamarina explicou como se realizou a recompilación do cancioneiro

 

A tradición musical e a poesía popular dos cancioneiros, transmitida de xeración en xeración e personalizada polas cantareiras e pandeireteiras, forma parte da esencia do Trad Fest, e no festival celebrado onte quedou de manifesto con expresións tan destacadas como as que deixaron os grupos Tres Pesos, Faltriqueira, Chruinne, mesmo Baiuca na súa versión folktrónica. Máis aínda nesta edición, que coincide coa homenaxe ás cantareiras e á poesía popular oral decidida pola Real Academia Galega na conmemoración das Letras Galegas.

Con este motivo, o Trad Fest celebrou onte, por primeira vez na súa xa longa traxectoria, un acto institucional no auditorio do Museo do Pobo Galego, no que Antón Santamarina, lingüista, catedrático de filoloxía da USC e membro da RAG, en conversa coa poeta Alba Cid, puxo sobre a mesa a vitalidade da tradición musical popular de Galicia, enraizada nos cancioneiros que el mesmo investigou, facendo gravacións por todo o país, primeiro dende a súa perspectiva lingüística; e despois, a finais da década dos sesenta, interesándose pola música; dende 1978, traballando conxuntamente durante cinco anos coa musicóloga suíza Dorothé Schubart para crear a obra magna da especialidade, o «Cancioneiro popular galego», a máis ampla e rica recompilación de cantares tradicionais. Con anterioridade había cancioneiros, pero non unha «exploración sistemática en toda Galicia», explicou o profesor. Seiscentas cantareiras realizaron aportacións a esta investigación, que tivo multitude de informantes.

Santamarina remontouse á súa nenez en San Martiño de Suarna (A Fonsagrada) para detallar as súas primeiras lembranzas das cantigas que formaban o ambiente sonoro da súa familia. Tamén, como as cancións de Gardel, Miguel de Molina ou Imperio Argentina comezaron a suplantar a tradición popular de Galicia, «o país máis lírico do mundo», dixo citando a Cuevillas.

Esta charla con Antón Santamarina foi precedida dun acto de apertura do Trad Fest no que o secretario xeral de Política Lingüística da Xunta de Galicia, Valentín García, salientou a «sensibilidade» que demostra o festival ao implicarse nun acontecemento cultural como é a homenaxe ás cantareiras e á tradición oral, que constitúe «un inmenso patrimonio cultural».

Pola súa parte, a alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, dixo que «dende o Concello queremos favorecer sempre que a música tradicional teña o seu territorio», e expresou o seu desexo de que nun futuro non sexan precisos festivais específicos como o Trad Fest, porque estas músicas estean «en pé de igualdade coas manifestacións musicais de todas partes do mundo».