Suso Moure, Javier Bellido, Alberto Bodelón y Chuco Barreiro, 30 años después en el corazón del Compos

Ignacio Javier Calvo Ríos
NASO CALVO LA VOZ / SANTIAGO

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

En la sala principal de los cines de As Cancelas, en la capital gallega, se proyectó íntegro el encuentro de desempate que llevó al Compos a Primera División

01 jun 2024 . Actualizado a las 20:07 h.

En la sala principal de los cines de As Cancelas, en la capital gallega, se proyectó íntegro el encuentro de desempate que llevó hace exactamente treinta años al Compos a Primera División. El 1 de junio de 1994, el Compos jugó el play off final frente al Rayo Vallecano en el Carlos Tartiere. Después de empacar en Vallecas, y saldar también con tablas la vuelta en San Lázaro, la decisión se aplazó para un duelo de desempate en campo neutral.

Con las gradas repletas, con un gran mayoría de aficionados santiagueses en una proporción de 9-1, el Compostela dio el paso de gigante que le ubicó en la máxima categoría del fútbol español. Dos goles del nigeriano Ohen y un tercero de José sentenciaron al Rayo que entrenaba el gallego David Vidal.

Ayer, un buen número de aficionados, con escasa presencia de la directiva actual, recordaron aquella cita histórica. Presenciaron con gran animación, alegría y añoranza el partido completo que le dio tanta gloria a la ciudad y al club.

El acto de As Cancelas, que fue presentado por el periodista de la Televisión de Galicia Manuel Pampín, quien el 1 de junio de 1994 retransmitió el partido en directo desde Oviedo, contó con la presencia de varios protagonistas de aquella cita histórica. Estuvieron Suso Moure (Santiago, 1961), único santiagués en la plantilla del éxito (Carlos Cea abandonó el equipo a mitad de temporada), Javier Bellido (Bilbao, 1966), Alberto Bodelón (A Coruña, 1968) y Chuco Barreiro (Santiago, 1934), durante décadas encargado del material en el Compos.

Todos mostraron un único pensamiento ante las preguntas de Pampín. Coincidieron en señalar «la gran importancia de aquella cita, un logro histórico, inolvidable, que jamás será olvidado». Reconocieron que fue, deportivamente hablando, «el día más feliz» de sus vidas. El triunfo en el Carlos Tartiere ante un equipo de Primera División, con miles de aficionados blanquiazules en las gradas, llevó a lo más alto del cielo de Oviedo al mejor Compos de la historia.

El propio periodista recordó que «soy de Melide y de Santiago y narrar el ascenso del equipo de mi ciudad fue lo más satisfactorio de mi trayectoria profesional. Fue único. Muy emocionante». El grupo en As Cancelas era infinitamente más reducido, pero los asistentes aplaudieron cada gol como si de eso dependiese la vida del compostelanismo.