Las panaderías de Santiago tienen garantizado el suministro de harina y de otros productos básicos, pero encadenan alzas de precios desde septiembre
25 mar 2022 . Actualizado a las 23:22 h.La harina viene subiendo de precio desde septiembre pasado. Empresarios del sector de las panaderías calculan que se ha encarecido el 30 % desde entonces. Pero, como consecuencia de la huelga del transporte y del incremento del precio del combustible, los panaderos han asumido en estos once días más incrementos del precio de la harina. Pese a este encarecimiento de su principal materia prima, que se suma al de las tarifas de la luz y del gas, las panaderías no lo han repercutido en el precio final de sus productos, aunque no será por mucho tiempo. «No nos queda otra que subir el precio del pan», anuncia Isaac Bermúdez, de la panadería Mario, con varios despachos en Vite y en el Ensanche. Algunos lo aumentaron cinco céntimos en enero, pero «no es suficiente para compensar los costes».
Todos los consultados consideran que una parte del encarecimiento de la producción tendrán que asumirla a costa de reducir sus márgenes de beneficio, «ya muy tensionados». Los empresarios apuntan que sería inasumible para sus clientes una subida equivalente al aumento de los precios de la materia prima registrada en los últimos meses.
Guillermo Moscoso, de la panadería A Moa, recuerda que «hace cinco años que no subimos los precios, y ahora no quedará otra que incrementarlos algo». La principal preocupación del sector es que la pérdida de poder adquisitivo de sus clientes no les permita asumir una subida del pan y recurran a productos más baratos y de peor calidad. «Todo depende del perfil de los clientes. Si priman la calidad al precio, no lo pierdes por una pequeña subida. Pero no es así en todos los casos», explica Moscoso.
Las empanadas
En general, las panaderías de Santiago tienen garantizado el suministro de harina y de otros productos básicos. Los mismos panaderos almacenaron sacos de harina ante la previsión de la huelga del transporte y, por otro lado, en el almacén al que recurren muchos empresarios de Santiago cuentan con suficiente género para abastecerlos un par de semanas más. Las fuentes consultadas explican que en Santiago son obradores pequeños, que no precisan grandes cantidades como sucede en el caso de factorías de A Coruña y Lugo. Añaden que, en el caso de que no pudieran salir los camiones de reparto desde el almacén, podrían ir a buscar la materia prima en sus propios coches. Y en otros productos —como carne, pollo y pescado para elaborar empanadas— las panaderías anticiparon sus compras y congelaron por si hubiera desabastecimiento.
«Hay harina, pero si sigue la huelga habrá problemas»
Guillermo Moscoso, de A Moa, comenta que «por ahora recibo harina, pero veo problemas en el horizonte si se alarga la huelga». Apunta que dispone de varios proveedores. «Si fuera necesario, puedo sustituir un producto por otro. Y, en el caso de que falte un tipo de relleno para las empanadas, pues hay de otro. No pasa nada», indica. Lo que le preocupa es que se alargue el paro: «Creo que hasta finales de la próxima semana estoy abastecido, y hay que echarle imaginación. Sustituir el girasol por otro material, y si hay que dejar de hacer un tipo de pan, pues se deja». Próximamente Moscoso revisará los precios: «No queda otra. Sube todo».
«Me preocupan más las obras del nuevo obrador»
Alberto Neira, de La Bulanxerí, dice «estar más angustiado por lo que pasará a medio plazo. Por ahora, los proveedores de proximidad están abasteciendo, pero vivo con el susto en el cuerpo. Los repartos semanales están llegando». Lo que realmente le preocupa «son las obras del nuevo obrador que estamos preparando en A Coruña. Hay materiales de construcción que no llegan, y las máquinas vendrán cuando acabe la huelga». En cuanto a los precios, «en abril los tengo que subir. No puedo asumir más tiempo el 15 % de subida de la materia prima y el 70% de la luz. Me comeré una parte del margen, y otra, los clientes».
«Si hace falta voy en mi coche a buscar harina»
Isaac Bermúdez, de la panadería Mario, no sufre desabastecimiento de harina y otros productos. «El almacén tiene harina, y por ahora están suministrándola sin problema», señala. Bermúdez tiene preparado un plan de contingencia, «y en el supuesto de que no puedan servirme, si hiciera falta, voy en mi coche a buscar la harina». Los problemas pueden ser «con harinas muy especiales, que no es mi caso, o para las grandes empresas». Dice que lo que realmente está afectando es la «subida de los costes, porque no se puede repercutir toda en el precio del pan. Una parte del incremento de la luz, el gas y la materia prima me la comeré yo».
Mercagalicia vive otra jornada sin incidencias y con normalidad en el abastecimiento
Mercagalicia, mercado que suministra mercancía a los pequeños comercios y a la Praza de Abastos, volvió a funcionar ayer con normalidad y no se registraron incidencias. Desde la gerencia de Mercagalicia explicaron que, durante la jornada de ayer, entraron en el recinto un 50 % más de camiones que el jueves de la semana pasada. Estas mismas fuentes aseguraron que los operadores están organizándose y vendiendo sus productos sin problemas. El reparto de la mercancía se hace en pequeñas furgonetas o camiones de dimensiones menores, por lo que no tienen dificultades para abastecer a los establecimientos de alimentación.