Un cuarto de siglo cobrando una pensión

Susana Luaña Louzao
susana luaña SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

XOAN A. SOLER

El número de jubilados con más de 85 años se acerca en la comarca al de jóvenes que cotizan sus subsidios

16 dic 2019 . Actualizado a las 15:19 h.

El problema del envejecimiento de la población en algunas zonas rurales de Galicia va más allá de la falta de jóvenes que coticen o de la ausencia de oportunidades laborales que permitan asentar a las familias en esos lugares. Hay otro inconveniente añadido que es consecuencia de un dato positivo, que cada vez la calidad de vida es mayor y, por lo tanto, la esperanza de vida, también. Pero esa conquista social genera un problema de tesorería, ya que las arcas públicas no solo soportan cada vez más pensionistas y menos cotizantes, sino que los primeros lo son durante más tiempo, lo que acrecienta el gasto en pensiones. En el área de Santiago, esa circunstancia se constata en el hecho de que hay, en la actualidad, más de 10.000 personas que llevan más de veinte años -casi un cuarto de siglo- cobrando una pensión, y sin expectativas de que crezca el número de trabajadores que las mantengan.

En la comarca de Arzúa hay 1.025 pensionistas de más de 85 años; es decir, que llevan cobrando la pensión desde los 65. En la de A Barcala son 563; en la de Ordes, 1.574; en la de O Sar, 686, en Terra de Melide, 678 y en Xallas, 796. Son, en total, 10.108 pensionistas que cobran desde hace más de dos décadas una paga que ronda entre los 662 euros que perciben de media los jubilados de Xallas y los 809 que ingresan los de Santiago. Al mes, implica un desembolso de 7,5 millones de euros, y esa cantidad es la que se destina, únicamente, a los pensionistas de más edad. La comarca tiene, en total, 62.131 pensionistas, por lo que el desembolso mensual para las arcas de la Seguridad Social está en torno a los 46,5 millones de euros.

Y un millar, treinta años

De esos jubilados de larga duración hay un millar -1.045 según el Instituto Galego de Estatística- que tienen más de 95 años y que, por lo tanto, ya son centenarios o están a punto de serlo, y no solo cobran una pensión -sea cotizada o no contributiva- sino que tienen un coste mayor a las arcas de la Seguridad Social debido a su situación de dependencia. Son 131 en Arzúa, 70 en A Barcala, 117 en Ordes, 466 en Santiago, 84 en O Sar, 98 en Terra de Melide y 79 en Xallas. Lo más llamativo es que, la mayoría de quienes se encuentran en esa situación, son mujeres: 775 frente a 270 hombres, lo que añade un factor de género a una situación que se agrava por la falta de servicios en el rural.