Golpeó cuando parecía más cerca el gol visitante y apuntilló en el tiempo añadido
22 sep 2019 . Actualizado a las 22:07 h.El Compos sumó tres importantes puntos ante el Fabril en un duelo noble, entre dos equipos que se vaciaron en busca de la victoria. Si el fútbol fuese un concurso de méritos habría que concluir que el filial del Deportivo se llevó demasiado castigo, porque Pato Guillén fue uno de los futbolistas más destacados de la segunda mitad. Decidió la pegada en momentos muy puntuales.
Los dos partidos anteriores del Compos en San Lázaro, ante el Somozas y el Barco, habían sido casi un monólogo azul y blanco ante rivales que optaron por esperar. El Fabril se decantó por otra fórmula, salió a buscar al conjunto de Yago Iglesias, a apretar la salida de balón y discutirle la posesión.
Así se vio una primera mitad equilibrada, con fases de dominio alterno, con llegadas en ambos lados pero con poco remate en las áreas.
En el primer cuarto de hora la iniciativa fue visitante. El equipo de Luisito obligó al Compos a jugar en un escenario en el que no está acostumbrado, con problemas para hacerse con el esférico. Pero no traducía ese control en oportunidades.
El segundo cuarto de hora tuvo color santiagués. Los locales buscaron los espacios que dejaba la defensa adelantada herculina, sobre todo por la banda de Miki. El extremo se convirtió en una pesadilla para Martín Vila. En el 16 lo recortó y envió atrás. Josiño, con todo a favor, chutó alto. En el 22 apareció otra vez Miki. Se fue por velocidad tras un control orientado extraordinario. Tenía tiro y tenía pase, optó por la primera vía y el balón dio en el poste, hacia fuera. En el 28 tuvo que salirle al encuentro Mujaid, que le duplica la presencia física y le ganó el cuerpo a cuerpo, con dificultades.
En el último cuarto de hora se repuso el Fabril, que tuvo su opción más clara en el minuto 35, en un chut de Aarón desde el borde del área. Pato Guillén no lo bloqueó y la zaga sufrió para controlar el rechace, al límite.
Tras el intermedio el filial herculino salió mucho más vivo. En menos de quince minutos obligó al portero del Compos a emplearse más veces y más a fondo que en toda la primera mitad, sobre todo en el minuto 53, con una doble intervención, en un remate a bocajarro de Pedro y de inmediato ganándole la partida a Mario Losada, sin dejarle maniobrar.
En el minuto 65 llegó la jugada extraña y polémica del partido. Soto se enreda al intentar enviar el balón atrás hacia su portero y Pedro se queda solo, con metros por delante. Pato Guillén duda. Da la impresión de que se la va a jugar en el uno contra uno pero se frena sin irse al suelo, el delantero se le echa encima y cae, y el árbitro, bien situado, no pita nada.
Tres minutos más tarde Hugo, que acaba de entrar al campo, traza un envío milimétrico al espacio para la galopada de Miki, que gana la línea de fondo, pasa atrás y Brais Abelenda, en carrera, remacha.
El Dépor B acusó el golpe. Hasta el final, Pato solo tuvo que intervenir en una ocasión. Voló para desviar un chut lejano de Mario Losada.
El Compos supo administrar su renta y Josiño apuntilló en el tiempo añadido.
Compostela 2: Pato Guillén; Saro, Soto, Álvaro Casas, Jimmy; Samu (Baleato, min 74); Miki, Pablo Antas, Josiño, Gabri Palmás (Hugo, min 64); y Brais Abelenda (Rodri Alonso, min 89).
Fabril 0: Álex Cobo; Valín, Bourdal, Mujaid, Martí Vila; Gandoy, Kanouté (Mosquera, min 74); David Sánchez (Aarón, min 30), Villares, Pedro; y Mario Losada.
Goles: 1-0, min 68: Brais Abelenda. 2-0, min 92: Josiño.
Árbitro: López Fernández. Amonestó a los locales Josiño, Hugo y Rodri Alonso, y al visitante Kanouté.
Incidencias: Estadio Vero Boquete de San Lázaro. La mejor entrada de la temporada, con 1.300 espectadores en la grada de tribuna.