Las párrocos de Arzúa y Arca llaman a todos los romeros al altar al finalizar esos oficios
01 sep 2019 . Actualizado a las 05:05 h.Cuando los peregrinos llegan a Arzúa acuden a la iglesia parroquial para sellar sus cartillas y se les informa de que a las 19.00 horas se oficia la misa del peregrino, en la que se les ofrece la bendición. Se trata de una costumbre relativamente reciente y que termina con la llamada de todos al altar. Una vez allí, el sacerdote -en la imagen, el padre Ezio- conversa con ellos, y les bendice. Este acto se repite en la iglesia de Arca. Un mimo sencillo a los peregrinos, que es recibido con caras de sorpresa y agradecimiento. En la foto se recoge el acto del domingo, 25 de agosto. Entre los romeros había ciudadanos de Italia, Irlanda, China, entre otros países, y de muchas ciudades españolas. foto mosteiro