Agustín León Ara: «Este ha sido un gran curso, con conciertos de extraordinaria calidad»

antonio felpeto / i. c. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Andrea Regueiro

El prestigioso violinista señala que Música en Compostela, que él dirige, busca promover la música actual

11 ago 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Los cursos universitarios internacionales Música en Compostela bajaron el telón ayer en el Hostal dos Reis Católicos. Ya son 62 años promoviendo a nivel mundial el conocimiento y la formación en la música española en toda su amplitud. Su director, el violinista Agustín León Ara, se muestra muy satisfecho de este curso, en el que participaron 92 alumnos -una veintena de solicitudes no pudieron ser atendidas por falta de plazas- de once nacionalidades distintas.

-¿Música en Compostela es para profesionales?

-Sí, profesionales y semiprofesionales. Si fuera un curso solo para universitarios en el campo de la música no tendría mucho sentido, ya que hay personas que ya con doce o trece años están dando conciertos por el mundo. Esto quiere decir que hay gente muy desarrollada pero que no tiene un título académico que lo certifique, pero sí que están aprendiendo a pasos agigantados.

-¿Cuál es su balance de esta edición?

-La de este año ha sido una gran experiencia, ha sido un gran curso, y la calidad de los conciertos que hemos dado ha sido extraordinaria.

-¿Qué tipo de enseñanza han ofrecido?

-Los de Música en Compostela son cursos de información, es decir, se trata de enseñar lo que hay para cada instrumento; y de interpretación, como se expresa la música española, ya que todas las músicas tienen sus particularidades; y, por último, de divulgación de la música española. Esto es muy importante porque llevamos desde el año 58 formando alumnos. Es una historia vista desde los tiempos modernos, es decir, la música ya no es una ciencia muerta, sino viva.

-Usted tuvo una amplia trayectoria en el extranjero ya antes de su primer curso como profesor en Santiago.

-Yo nací en el 36 y en el 49 mi padre, que fue mi primer profesor, que también era violinista y con el que comencé mis estudios, me dijo que me tenía que ir a estudiar fuera. Me fui a Londres, y en el 54, a Bruselas. Allí estuve trabajando con André Gertler, que era uno de los principales maestros del Conservatorio de Bruselas; y cuando llevaba 5 o 6 años trabajando con él, me nombró profesor asistente. En el año 70 tuve mi propia clase y fui profesor titular hasta el 93. Entonces quería venir a España porque creía que hacía falta.

-¿Por qué?

-Porque hubo un momento de un gran vacío de profesores en España. Yo, con otros compañeros, como Víctor Martín o José Luis García Asensio, habíamos salido al extranjero porque aquí no encontrábamos la enseñanza que necesitábamos. Y entonces quisimos volver. Estuve trabajando en Barcelona y al principio lo combinaba con Bruselas, pero tres años después decidí afincarme definitivamente en España.

-¿Cómo empezó en Música en Compostela?

-Asistí como alumno en el 59, y en el 70 me llamó Antonio Iglesias, que empezó en el 58 como fundador de Música en Compostela. Él fue quien me trajo. Y, desde entonces, llevo 49 años viniendo aquí, me encanta este ideal de la música española y creo que era muy necesario también.

-¿Cómo ha evolucionado la música española?

-Nosotros queremos favorecer la música actual. Los alumnos se resisten porque quieren tocar música más antigua como la de Rodrigo o Turina. La música actual es muy interesante y de carácter internacional.

-¿Qué motiva a alumnos de todo el mundo a formarse en la música española en estos cursos?

-Quieren conocer e interpretar la música española como se debe interpretar. Y, claro, los nombres de los profesores también atraen. Además, es el único curso del mundo que se refiere a la defensa de la música solamente de este país.

Un certamen basado en el esfuerzo, cooperación e ilusión 

U.C.

El Hostal dos Reis Católicos acogió ayer el acto de clausura de Música en Compostela. La capilla se llenó de las voces de los alumnos en su entrada y posteriormente cada uno de ellos recibió el diploma oficial de manos de Agustín León Ara.

Además, se entregaron premios a los alumnos destacados en las distintas categorías que les garantizan las bolsas para la próxima edición de los cursos. La ceremonia terminó con la interpretación del himno universitario, el Gaudeamus igitur, como es tradicional, además, en la sesión de apertura del certamen. Durante dos semanas, los alumnos compaginaron clases de formación de música española y actuaciones públicas. La presidenta de Música en Compostela, María Dobarro Ramos, definió el certamen con los valores de «esfuerzo, cooperación e inclusión» y caracterizó esta edición como «un curso memorable».

Entre todas las actividades realizadas, María Dobarro destacó el concierto para los pacientes del Hospital Clínico, prueba de que «la música tiene el poder de reconfortar en los peores momentos». También distinguió la actuación en el Museo de Pontevedra, los conciertos de los profesores invitados y la conferencia de formación en desarrollo sostenible, «emergencia en la que los músicos también tienen que protagonizar la lucha». Por último, María Dobarro agradeció la ayuda en la organización de este «hito cultural» al Consorcio da Cidade, el Concello y la Universidade de Santiago.