Empleados de la Administración autonómica participaron ayer en una movilización ante el edificio de San Caetano para denunciar una gestión en materia de Función Pública que tachan de «nefasta». Los manifestantes, convocados por la central sindical CIG, personalizaron sus críticas en el director xeral de Función Pública, José María Barreiro, al que achacaron «a chapuza da funcionarización obrigatoria, as amortizacións de postos e o peche de servizos». Frente a esas medidas, reclamaron la convocatoria inmediata de concursos de traslados, procesos de promoción interna y una «verdadeira» carrera profesional, consolidada y universal.
La central nacionalista también alertó en la protesta de la elevada temporalidad que se da entre la plantilla de la Administración autonómica, «que acada o 60 % no personal de incendios», denunciaron.