Piden tiempo para sus pacientes y han decidido hacer una huelga para reclamarlo. No reclaman una subida salarial, aunque sí mejores condiciones de trabajo. Trabajar sin estrés, sin una agenda de 40 pacientes y sin tener que asumir las consultas del compañero. Hoy los centros de salud compostelanos se van de huelga con el resto de sus compañeros de Galicia. No ha habido unanimidad, así que solo se van los facultativos, pero han iniciado una lucha que esperan dé buenos resultados.
Los ciudadanos confiamos en que la Administración les escuche. Nuestra salud está en sus manos. Son nuestro primer contacto con el sistema sanitario, los que deciden si es necesaria una prueba en el hospital, si precisamos una consulta con el especialista, mayor seguimiento, un tratamiento farmacológico...
Dependemos de ellos en algo tan esencial como la salud. Si confiamos en nuestro mecánico o farmacéutico, cómo no hacerlo en nuestro médico. Pero los pacientes, aunque son pacientes, también saben distinguir. El azar hizo que un día antes de la huelga esta que escribe acudiese a su centro de salud en calidad de usuaria. Delante, una profesional que escucha, hace las pruebas pertinentes y responde con amabilidad. En una consulta próxima, los gritos de una médica a su paciente. «É a miña», dice con una sonrisa entre la congoja y el humor un jubilado que espera en la sala, «intentei cambiarme, pero os outros están todos completos», lamenta.
Todo el apoyo a los que hoy van a la huelga para atender en tiempo y forma a sus pacientes, pero un toque de atención también a los que se olvidan que delante tienen a personas.