Desde Bruselas

Cristóbal Ramírez

SANTIAGO

Francisco Millán Mon lleva muchos años ejerciendo como diputado en el Parlamento Europeo. Cuando este pontevedrés sale en los periódicos españoles, cosa que no acontece a menudo, ve que a su nombre se le añade la coletilla de que es cuñado de Rajoy. Cosa que le importará bien poco y a la que estará bien acostumbrado desde hace años.

Lo que no se suele recordar negro sobre blanco es el enorme trabajo que Paco Milán ha venido desarrollando en favor del Camino de Santiago, que quedó plasmado no solo en multitud de aspectos internos del propio Parlamento sino en acciones muy concretas, como llevar a periodistas gallegos allá a hablar con eurodiputados interesados en el fenómeno jacobeo o a traer a eurodiputados a Galicia con el fin de que conozcan in situ la realidad de la peregrinación.

Pero lo mejor que ha hecho Paco Millán es haber creado un intergrupo centrado en el Camino de Santiago, que ahora ha cambiado de nombre y ya no se llama así o al menos no solo así puesto que se le han añadido apellidos. Es igual. Países como alguno de los bálticos que sí han tenido en el pasado una historia muy ligada a Compostela y al Apóstol la han recuperado, señalizando el Camino y animando a los modernos peregrinos, y a ello no es ajeno nuestro hombre en Bruselas.

Paco Millán, a quien Pablo Casado no se ha atrevido a tocar en un rasgo de inteligencia, ha sido reelegido diputado europeo el pasado día 26 de mayo. Sin duda es una buena noticia para él, una buena noticia para su partido y, desde luego, una excelente noticia para Galicia y para el Camino de Santiago. Que esperan que siga trabajando y promocionando las rutas jacobeas como ha venido haciendo hasta ahora.