Pedro Sánchez se da un baño de masas y afirma que Santiago «tendrá alcalde socialista»

El «efecto Sánchez» arrasa en la capital de Galicia, donde Bugallo guio al ganador del 28A por el casco histórico

;
Paseo de Pedro Sánchez por Santiago El presidente en funciones arropó a Bugallo y aseguró que «Santiago tendrá alcalde socialista»

santiago / la voz

Solo pasaron dos años desde que Pedro Sánchez, como aspirante a la secretaría general del PSOE, hizo parada y fonda en Santiago con aquella cazadora de cuero con la que recorrió España para pedir el voto de los socialistas. Ayer volvió, pero lo hizo en coche oficial, como presidente del Gobierno en funciones, ganador de las generales y líder indiscutible que desembarca en Galicia en apoyo de los candidatos socialistas a las alcaldías de A Coruña, Compostela y Vigo. Y revolucionó a vecinos, peregrinos y turistas que se quedaron boquiabiertos cuando lo reconocieron por las calles de la ciudad. «¡Pedro, Pedro!», le gritaba la gente. Y no era por Almodóvar, pero el efecto estrella era el mismo.

Hasta A Coruña fue para comer con los militantes y para hablar de política. Y, claro, arropar a su candidata, Inés Rey. En Santiago se limitó a dar un paseo y a dejarse querer por el casco antiguo, desde Porta Faxeira hasta la Catedral y del Obradoiro a San Clemente. Son dos plazas hoy en manos de las mareas. Por eso el presidente exhortó en su multitudinario mitin de Vigo -el de cierre de su gira gallega exprés- a movilizar todo el voto socialista para recuperar las ciudades.

En Santiago le esperaba el aspirante socialista a la alcaldía de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, con todo su equipo y con el portavoz del PSdeG en el Parlamento de Galicia, Xoaquín Fernández Leiceaga. Con el presidente del Gobierno en funciones venían el secretario xeral del PSdeG, Gonzalo Caballero, y el delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada.

Nada más bajarse del coche empezó el espectáculo. No pasó desapercibido para nadie. Los comerciantes que lo aclamaban, los turistas que se querían fotografiar con él, las mujeres que lo abrazaban, los niños que se arremolinaban nerviosos alrededor... «Ganaste gracias a nosotras», le dijeron las empleadas de una heladería al pasar. «Gracias por hacerme sentir español otra vez y no sentir vergüenza de ello», le espetó un joven. Pero también hubo quien no quiso desaprovechar la ocasión de que tenía delante al presidente del Gobierno en funciones, con muchas posibilidades de repetir en el cargo, y por eso un vecino le gritó: «AP-9, gratuita». Y no faltaron picheleiros para recordar que el protagonista de la jornada electoral era el candidato. Sentados varios amigos en una terraza a la sombra de los soportales de la rúa do Vilar, uno de ellos jaleó: «Más os vale que gane Bugallo», y otro animó: «¡Viva Bugallo!». El presidente asintió y sonrió complacido al aspirante a la alcaldía compostelana. Unas horas más tarde, en Vigo, fue rotundo: «Santiago tendrá un alcalde socialista, A Coruña tendrá una alcaldesa socialista, y aquí, Abel Caballero».

Pedro Sánchez, sin perder la sonrisa, vestido con vaqueros, camisa blanca y una chaqueta informal que llevaba la chapa Ti de la campaña de Bugallo, se hizo selfis, se dejó retratar, le pidió a Bugallo y a Caballero que hicieran de fotógrafos, habló con turistas, escolares, peregrinos, en inglés, en español, de fútbol, ciclismo, del Camino, la Catedral... En el Obradoiro, con la plaza llena de visitantes, un grupo de alumnos de Viveiro no se lo podían creer. «Es Pedro Sánchez», dijo admirado un pequeño. «¿Quién?», le preguntó un amigo despistado. «El presidente de España», respondió el primero impresionado.

Próxima visita a Santiago

En su recorrido por el casco histórico, Sánchez contó con un guía de excepción: Bugallo, que le narró los secretos de Praterías, las fases de la rehabilitación de la Catedral y la historia de Fonseca. Ante las torres del templo, se le preguntó si volvería a visitar Santiago en el 2021 como presidente del Gobierno y con Bugallo de alcalde. El candidato socialista no tardó en apuntarse el tanto: «Yo creo que debe comprometerse a venir aquí en el año santo». Y Sánchez no dijo que no. Es más, le gustaría volver pronto como peregrino, «aunque tendré que hacer más kilómetros que hoy», admitió.

De vuelta, saludó en la comisaría al jefe de la Policía Nacional, Félix García. Se despidió de todos, se subió al coche y se fue a Vigo. Pero no será la última visita a Galicia de un alto cargo del Gobierno central.

El líder socialista se recorrió dos plazas hoy en manos de las mareas para empujar a sus candidatos

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

Pedro Sánchez se da un baño de masas y afirma que Santiago «tendrá alcalde socialista»