Vacunas

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez CON BISTURÍ

SANTIAGO

Hoy sábado se abre el período para solicitar plaza en una escuela infantil de la Xunta. Entre la documentación que deben aportar los padres este año se incorpora una novedad, el documento que acredita que el pequeño está al día de las vacunas del calendario infantil. La Consellería de Política Social se ha apuntado un tanto que le sale barato. Económicamente no supone nada, socialmente es una medida aplaudida y lo más probable es que no genere dolor de cabeza. Porque en Galicia los padres acuden responsablemente a vacunar a sus hijos y todas las escuelas infantiles municipales y privadas que solicitaban esta cartilla nunca tuvieron un conflicto. Además, la Xunta se guardó las espaldas consultando a sus asesores jurídicos y avalada por sentencias que dan la razón a centros que se han visto en este brete en otras comunidades.

Como la medida ha salido bastante redonda, la demagogia no ha tardado. Los defensores de los débiles, sanitarios incluso, creen que esto expulsará de las escuelas infantiles a quienes no pueden pagarse las vacunas. Y cuando alguien les explica que estamos hablando de vacunas gratuitas, aducen a que la no vacunación es un problema de colectivos desfavorecidos más que de antivacunas o de dinero. Es decir, que plantean una situación en la que un niño de una familia en riesgo de exclusión quiere ir a una escuela pública y no es aceptado porque no está vacunado pese a que los padres sí querían hacerlo. Quizás no conocen la labor ingente, y a veces tan poco reconocida, de las trabajadoras sociales, sí, ellas, porque son la mayoría mujeres. No hagan demagogia, por favor.