Sonia de Gerónimo: «Al ser madre pensé que si podía con eso, podía con todo, y creé mi firma»

Susana Luaña Louzao
susana luaña SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

XOAN A. SOLER

La diseñadora quiere transmitir con su obra «el amor por las cosas hechas a mano»

19 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Sonia de Gerónimo es un claro ejemplo de hacia dónde caminan las nuevas tendencias del diseño, con un retorno a los orígenes en el que prima lo natural, lo artesano y lo hecho a mano. Natural de Vigo, se asentó en Santiago cuando llegó para estudiar Diseño de Moda en el Mestre Mateo. No tardó en entrar en la red de ese mundo que le apasionaba y empezó a trabajar en el diseño de vestuario para cine y en otros encargos relacionados con prendas de vestir. Pero hace algo más de tres años se embarcó en su proyecto personal más emocionante, la maternidad. Entonces pensó que necesitaba su tiempo y ese gusanillo que ya tenía dentro engordó y decidió poner en marcha su propia marca, Degerónimo. «Al ser madre pensé que si podía con eso, podía con todo, y creé mi propia firma». Claro, que tampoco tardó en descubrir que conciliar no es fácil nunca, ni trabajando para terceros ni siendo dueña de tu tiempo. El dueño, en realidad, es Mario, su pequeño. «Es difícil, porque la artesanía es un trabajo muy delicado que necesita tiempo». Y la crianza también.

Está muy contenta, sin embargo. Poco a poco, sin pausa pero sin prisa, Sonia de Gerónimo va embarcándose en proyectos que le llenan de ilusión y ya tiene varias líneas que se identifican, sin duda alguna, con la impronta de su marca. Quizás la más conocida sea la de bolsos-mochila que fueron evolucionando desde los originales estampados a unas líneas personales más depuradas con cuerda de algodón que se combina con el cuero y que, como quien no quiere la cosa, llevaron a la diseñadora a la cestería.

Su línea para vestir la mesa está encontrando el reconocimiento que se merece. Empezó participando en la feria Artesanía no prato, en la Cidade da Cultura, de la mano de Artesanía de Galicia. Fue allí donde los restauradores pudieron admirar su colección de paneras, centros de mesa y productos de cocina hechos a mano y con productos naturales. «A raíz de esa muestra empecé a trabajar con Pepe Solla, A Tafona y O Tamboril, para quienes hago líneas personalizadas adaptadas a su espacio. Son restaurantes que apuestan por Artesanía de Galicia en loza, cerámica y complementos para la mesa».