Laksa se matricula en el Obradoiro

Quiere engrosar la lista de jugadores que cataptultaron sus carreras en Sar

.

santiago / la voz

El grado que imparte el Obradoiro cada temporada en la ACB está sacando buenos expedientes. Bendzius acaba de lograr plaza para disputar el Eurobasket en una selección lituana plagada de primeros espadas. Artem Pustovyi ya es más que un complemento en Ucrania y Adam Pechacek se está abriendo paso en la República Checa.

En su día, Salah Mejri llegó al Obradoiro. De Sar dio el salto al Real Madrid y de allí a los Mavericks de Dallas, donde acaba de recalar otro jugador con pasado en el Obradoiro, Maxi Kleber. Muscala no tuvo estación intermedia. Los Hawks de Atlanta no esperaron a que acabase el curso en Sar. Robbie Hummel se hizo hueco en los Timberwolves de Minnesota tras su experiencia en Compostela.

Waczynski ya llegó con cierto pedigrí. Pero venía de un baloncesto en el que los aleros tenían poco protagonismo, tal y como él mismo reconocía: «Allí todo se basa en el pick and roll con el base, con los aleros y los escoltasen la esquina». Es pieza maestra en su selección, y se apresta a estrenarse en Euroliga con el Málaga.

Son algunos ejemplos de jugadores que relanzaron su carrera a orillas del Sar. Y a Martin Laksa no le importaría engrosar esa lista. Fue internacional con Letonia en categorías inferiores y en la absoluta. Y con 26 años, cuando le llegó la propuesta del Obradoiro, dio el sí, en busca de impulso a su trayectoria. No quería dejar pasar la ocasión de jugar «en la mejor liga de Europa». Y trabaja con el objetivo de «crecer como jugador en cada entrenamiento y en cada partido».

Al igual que Waczynski, ya percibe los cambios del baloncesto cuántico de Moncho Fernández, especialmente en que «hay mucho juego sin balón».

Baloncesto para tiradores

El protagonismo del perímetro no pasa inadvertido para los rivales. Basta recordar las apreciaciones de algunos referentes de la ACB en la presentación de la Liga Endesa hace tres años. Abrines, ahora en los Thunder de Oklahoma, comentaba: «El Obradoiro es un equipo muy tirador, con muchos sistemas para los aleros y los escoltas». Mumbrú reflexionaba en la misma dirección: «El equipo sabe buscar a sus exteriores». Y otro veterano como Sergi Vidal indicaba: «Plantea sistemas quizás atípicos, porque no se limitan a las clásicas salidas de bloqueo». Laksa espera adaptarse a ese sistema lo antes posible. «No me queda otra», indicó. Pero lo ve óptimo, a pesar de la complejidad. Y le gusta especialmente «el cuidado de los pequeños detalles» que percibe en el trabajo diario.

Votación
8 votos
Comentarios

Laksa se matricula en el Obradoiro