Las calles de Santiago han vuelto a servir de escenario a una importante producción. Gánsteres, años 20, Tosar, Alterio, Jenner y Tous son una combinación que mezclada con Vaca Films y Dani de la Torre promete un entretenimiento de calidad. Y por el casco histórico pululan estos días actores y miembros del rodaje, encantando a la mayoría y fastidiando a unos pocos a los que no les gusta que les ocupen las calles o les manden dar un rodeo.
En esas andaba esta periodista, trabajando, y, por qué no decirlo, disfrutando con la ambientación tan cuidada que han hecho para la película. Tratando de buscar una frase de aquí y de allá, con Tosar descansando y hablando con unos y otros. Al buscar unas declaraciones del protagonista de El desconocido, en un espacio público, me encuentro de sopetón con que debo pedir permiso para hablar con un señor que pasea a mi lado tranquilamente. Y no me lo dan, por cuestiones de representantes, productoras y no sé qué más.
Que a ver, entiendo la precaución hacia el paparazzi que hurga en la vida privada, hace preguntas incómodas o provoca una escena con el famoso. Pero yo, en mi desempeño profesional, me conformo con saber qué tal el rodaje y trabajar de nuevo con Dani de la Torre. Y en todo caso, quiero pensar que si el actor no quiere responder, en su derecho está, puede decírmelo, una se retira discretamente, que nunca he entendido a los que insisten cuando a alguien no le apetece hablar. En este sector se ha creado un muro artificial entre periodista y personaje que destruye la naturalidad de cuando la noticia la gestionaban reportero y protagonista en la barra de un bar.