Aquel curso tan excitante

Miguel Gómez EL ESCÁNER

SANTIAGO

Supongo que no me creeréis si os digo que tenía intención de escribir un artículo exclusivamente de baloncesto. Comentar cómo las lesiones de Corbacho y Urtasun obligaron a modificar la estructura del equipo. Cómo perdimos respecto a la temporada pasada más de nueve puntos por partido en nuestros aleros o cómo ganamos más de once en nuestros pívots. Hablaros de cómo McConnell me recuerda a un quarterback, mirada levantada, leyendo los desmarques de sus compañeros y dando una asistencia o terminando él la jugada cuando estaba a punto de ser placado. Destacar el peso específico de Bendzius en el equipo (casi diez puntos y más de cuatro rebotes por partido). Bromear con el brazo incorrupto de Barlow o el palillo en la boca de Maric… Era mi intención, pero no puedo remediarlo.

Siendo un chaval, fui con unos amigos al cine. La película prometía. Guion de Cameron Crowe y reparto de lujo: Sean Penn, Jennifer Jason Leigh, Forest Whitaker, Judge Reinhold, Nicolas Cage... Reparto de lujo que no impedía que, por unanimidad, concediésemos el Oscar, la Palma de Oro y la Concha de Plata a la actriz menos conocida.

Moncho tenía diseñado un equipo en pretemporada y tuvo que rehacerlo con la temporada en marcha. Cuatro victorias en la primera vuelta, siete en la segunda.

Yo tenía diseñado un artículo antes de empezar a escribir y ahora estoy en un jardín y tengo que establecer el paralelismo entre la irrupción de Pustovyi como cinco determinante y la imagen de Phoebe Cates emergiendo de la piscina. Lo siento, no tengo palabras.