La Fiscalía le solicitaba inicialmente más de cinco años de cárcel
18 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Antonio Canosa Alcántara entró en la sección compostelana de la Audiencia Provincial con una petición de la Fiscalía de cinco años y medio de cárcel por haber dado una paliza a un conocido porque le debía 50 euros. Estaba acusado de un delito de lesiones graves con deformidad porque la víctima, además de la rotura del hombro izquierdo, había perdido tres dientes. Sin embargo, salió del juicio con un pacto con el fiscal bajo el brazo que le ha permitido no solo eludir la prisión, sino zanjar el asunto con tan solo una multa de 549 euros que abonará a plazos en nueve meses.
La razón de una tan sustancial rebaja de pena es que su abogada defendió que las lesiones que causó el acusado dándole puñetazos y patadas a la víctima no habían provocado deformidad alguna, ya que las tres piezas dentales que perdió eran en realidad una prótesis. Además, se le aplicó la atenuante de anomalía psíquica y también se consideraron menos graves las amenazas que profirió contra uno de los dos policías locales que intermedió en la agresión, que se produjo el 22 de septiembre del 2015 en Carme de Abaixo, en el paseo del río Sarela. Y eso que al agente le amenazó de muerte y le dijo: «Te libras ahora que tienes uniforme, pero cuando te pille sin él te voy a rajar el cuello, que a mí me da igual cumplir otros nueve años».
El agredido, H. C. C., no quiso denunciar a Antonio Canosa y también renunció a presentar reclamación contra él en los juzgados, por lo que la Fiscalía no solicitaba para él ninguna indemnización económica pese a que sufrió heridas graves, especialmente en su hombro izquierdo, que tardaron 56 días en sanar, de los que 25 de ellos estuvo impedido para llevar a cabo cualquier tipo de trabajo.
Esta no era la primera vez que el acusado se sentaba en un banquillo por el mismo motivo, ya que en el 2012 ya fue condenado a dos años de cárcel por lesiones.