Vamos mejor

Mario Beramendi Álvarez
Mario Beramendi AL CONTADO

SANTIAGO

lama poderosamente la atención que cada vez que hay que escoger imágenes en un telediario para ilustrar la mejoría del mercado de trabajo aparece un camarero sirviendo una ración de ensaladilla y unas cañas a unos turistas en una soleada terraza. Ahí está el cambio de modelo productivo. No nos habíamos dado cuenta. Todos esperando a un grupo de científicos de bata blanca, con sus tubos de ensayo, a punto de descubrir la fórmula, y resulta que aparece el de siempre, con su bandeja y su ración de calamares. Y con el recipiente de los palillos porque siempre hay quien detesta pinchar con el tenedor. Digo que ahí está el cambio de modelo productivo porque el camarero ese que ha salido en el telediario de las tres antes cobraba mil euros, y ahora sale por quinientos. Hace unos veranos estaba a jornada completa, y ahora lo llaman por horas en función de los picos de demanda. Y lo que es peor, el camarero ese del telediario de las tres antes éramos nosotros, los jóvenes, que buscábamos unos ingresos complementarios, y ahora resulta que es un padre de familia de 50 años, desesperado tras años sin ingresos.

Vamos mejor, sin duda. Así lo acreditan las cifras, pero hay datos que demuestran que estamos racionando el nuevo empleo en pequeñas porciones, a veces minúsculas, como si estuviéramos esparciendo unas miguitas de pan para que picoteen las palomas en el parque. Alguien tendrá que explicarnos cómo es posible que Galicia gane casi seis mil nuevos cotizantes en un mes en el que se firman casi ochenta mil contratos. Debe ser el milagro de los panes y los peces, o de los panes y las xoubas...