El sábado 15 se celebra en Nave 1839 un evento insólito que radiografía el undergound gallego con un curioso filtro
16 ene 2016 . Actualizado a las 12:23 h.El Monofest surge no solo como una rareza, sino como una contradicción total. Si por banda entendemos una agrupación musical formada por varios aristas, difícilmente un solo músico puede formar una de ellas. Monofest desbarata la lógica presentándose como el festival de bandas formadas por una sola persona. Esa es la idea que aglutina a siete nombres en su cartel a un euro por cada uno. Por siete se podrá ver a una muestra muy selectiva de la música alternativa más individual de Galicia.
Inauguran el cartel Pálida, desde Vigo. Se trata de un proyecto de música electrónica que lleva dando guerra desde 2013 y que acaba de editar Days Static, su último trabajo. Le sigue Pantis desde O Grove, la nueva aventura del ex Telephones Rouges Rubén Domínguez que define como psicodelia-jefada-groovie con cacharritos y cuyo Bandcamp se encuentra a cero en estos momentos.
También por la senda electrónica camina Montaña Muerte, opción entre el trance y la psicodelia de CosmonautC (Haecceidad, Orquesta Pánico) y Ocre, la miniatura de pop que ha creado en A Coruña Edu Poch (Elvis Negro, Nouvelle Cuisine). Tiene editado ya Torpe, un estupendo epé de seis canciones, y ya ha demostrado que en directo la cosa funciona.
Más enigmáticos se presentan Glitchgirl y Das Chicho de Santiago, sin soporte en Internet para valorar su propuesta. Y cierra la lista desde Vigo Anti S, con guitarras ruidosas en un curioso compendio de garage-noise que clausurará una jornada insólita. Al final en el escenario se podrán ver casi tantos músicos como los, a veces, reúne una banda convencional. Pero aquí disparando en direcciones diferentes.